domingo, 17 de septiembre de 2017

Magia animada: Litle Witch Academia

Magia animada: Litle Witch Academia


·         Contextualización

El fenómeno Harry Potter fue un movimiento pop de masas durante la época de los 90 y el primer decenio del siglo XXI gracias a la escritora J.K. Rowling que trasladó sus libros al cine a la par que se configuraba todo un fenómeno de muggle’s dispuestos a cristalizar sus sueños en un mundo mágico que recientemente ha visto continuidad en la subsaga: “Animales fantásticos y donde encontrarlos”, que actúa a modo de precuela. Este fenómeno llevo a otros autores a sacar libros de temática similar como “Los Magos”, “La trilogía del mago negro” o “El nombre del viento” (este último bebe también de Tolkien). La realidad fue la creación de todo un universo mágico donde la magia no tenía razón de ser sino que existía por su propia naturaleza y la gente disfrutaba de parajes inauditos en los que cabe una mención especial el cómic de Neil Gaiman “Los mundos de la magia” que fue anterior a este fenómeno, y se especula que precursor del mismo.



En esta marabunta fantástica este 2017 se ha estrenado en el portal de Netflix “Litle Witch Academia” (リトルウィッチアカデミア; Ritoru Witchi Akademia) un anime de 25 episodios, dos temporadas, que amplía las OVAS de Yoshinari hasta conforma una serie de animación de estética oriental pero con un ligero acercamiento al público occidental en sus diseños. El éxito le hizo disponer previamente de una adaptación al manga realizada por Yuka Fujiwara y orientado al género shojo.













·         Trama

Su trama gira entorno a la Academia de Luna Nova centrada en la formación de jóvenes brujas que quieren aprender y mejorar sus dotes mágicas. Sin embargo, con el paso del tiempo la escuela ha olvidado la verdadera motivación del estudio de la magia: “mostrar al mundo lo maravillosa que puede ser la magia”. De este modo Ako siguiendo el ideal de Shiny Chariot será una muggle aceptada en esta academia, lo cual supondrá un tuti fruti entre comedia, aventura, acción, fantasía cuyo objetivo final será revalorizar el uso de la magia a ojos del mundo. En sí disponemos de una primera temporada introductoria, y una segunda temporada centrada en la acción donde al final nos quedará en el paladar un regusto dulce pero melancólico ya que el clímax de la serie se logra en los últimos episodios.


En cuanto a personajes, estamos ante el punto fuerte de la serie. El trio protagonista dispone de diferencias tanto estéticas, como conceptuales y de pensamiento. Todas las alumnas de Luna Nova dispondrán de su momento de gloria particular. Akko, la protagonista, es una joven alegre y decidida que pese a tener un imán para los problemas logrará hacer cooperar al resto de la plantilla y solventar los problemas de la forma más divertida, ingenua y, a veces, incluso absurda.






·         Diseño artístico y sonoro

La estética por su parte apuesta por una paleta de colores amplia y apastelada con entorno de enorme belleza, y personajes diferenciados y asexuados. La animación por su parte es fluida, bien dibujada y da la sensación de viveza en su visionado.

La banda sonora es otro punto fuerte, pues logra hacerse notar y actúa generando inmersión en aquellos momentos que la serie lo requiere. En ella podemos encontrar melodías suaves e instrumentales que se acentúa en los momentos en los que se desarrolla la acción para ofrecer un punto de epicidad.




·         Valoración

La nota importante de este anime es que resulta apto para todas las edades pues pese a no albergar un mensaje profundo, es algo que podrá disfrutar todo tipo de público. Esta serie supone un retorno a los primeros animes que buscaban más la sonrisa inocente del espectador que una historia de mensaje profundo y quizá no apta para todos los públicos. Ofrece un humor sano, con referencias a otras series de animación y libros de fantasía, y con un trío protagonista que hará las delicias de los más escépticos a la animación japonesa.



****1/2





jueves, 14 de septiembre de 2017

El hombre sin voz

El hombre sin voz

Era una mañana gris,
De esas que nublan el pensar,
Y los pensamientos en un tris,
Superfluos se congelan.
Era un hombre vulgar,
De mundanas costumbres,
Que de tanto en la hora hurgar,
Olvidó la voz en lejanas cumbres.
Era un tiempo despreocupado,
Donde lo común era hablar sin escuchar,
En un telón aupado,
Buscando a la razón excomulgar.
Era un desliz,
Un tropiezo casual,
Donde un hombre feliz,
Escuchó lo causal.
Era un asunto cerrado,
Donde palabras brotaban,
Para ahogarse en un cercado,
Por una sigilosa carcajada.




miércoles, 6 de septiembre de 2017

Raíces ancestrales

Raíces ancestrales

Cuando el compás social perturba el delirio de la mente humana una fuerza ancestral emerge del subconsciente hasta transformarlo en bestia. El extraño no tenía miedo, se sentía libre de mirar al mundo más allá del dogmatismo imperante y desdeñar las costumbres inciertas de quienes pretenden elevar su voz dentro de una masa amorfa que siempre conduce a la misma dirección. El nombre lo había olvidado pues no quería sentirse poseído, ni que lo nombraran, prefería la compañía de la noche que lo revitalizaba y le otorgaba un sentido de existencia. Su rostro, olvidado, tan solo podía ser mostrado por un espejo capaz de mostrar los estragos de la edad y la demencia, pero si se observaba no reconocía aquel rostro que en otros tiempo habría tenido como suyo. Caminaba, solamente caminaba, sin rumbo fijo hacia la imperiosa necesidad de contemplar con aire dubitativo la continua degradación de cuanto lo rodeaba.

Tras los parajes de hierba quemada y aire enrarecido por la polución se ocultaba un pequeño poblado marítimo que parecía una especie de capsula temporal de un tiempo ya perdido. El extraño arrimó para aprovisionarse y se dejó caer por una especie de antigua taberna de paredes caladas y suelos cubiertos de serrín. El posadero, que sería un hombre de mediana edad limpiaba viejas jarras de cerámica hundida con formas retorcidas, mientras hacía caso omiso a la pelea de dos viejos marineros cuyos rostros costrosos mostraban cuanto habían sido consumidos por las sales. Sus almas eran negras y consumidas, y lo poco de humanidad que podían conservar era la capacidad de proferirse improperios hirientes y malsonantes. El extraño hizo caso omiso y se sentó a degustar un vaso de anís y un huevo pasado por agua que le ofreció el posadero.


A la caída de la tarde los vecinos se quedaron encerrados en sus casas y el extraño percibió la llegada. No sabía lo que era, pero su mente estaba preparada para lo incierto. Con fuerzas para quedarse sobre la pared del antiguo faro contempló como un ser incorpóreo salía del mar y lo miraba. El extraña le devolvía la mirada, sin temor pues su hora ya había pasado. La bestia que había en él lo había dominado. Sin nombre y sin aspecto, ya solo le quedaba la vejez, así que tomó su viejo libro de pensamientos baldíos y lo lanzó al mar. El primigenio comenzó a difuminarse y al acercarse a la orilla se transfiguró en un horrendo ser hecho de lodo, sal marina y viscosidad. El extraño se sentó y esperó su llegada. El primigenio tomó su largo brazo y comenzó a crear raíces que se filtraron y consumieron todo su cuerpo. El extraño se desintegró y dejó que las raíces volvieran mecidas a las profundidades oceánicas. El pacto había sido consumado.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Horror en las tinieblas

Horror en las tinieblas

Aficionados son en verdad todos aquellos que como Ícaro extienden sus mecánicas alas sobre la plenitud del mar sin retorno. El espacio es algo incapaz de albergar significado o al menos no el pretendido por seres de reducida inteligencia que se valen del acero y estúpidas leyes de ficción para desplazarse entre sus confines. No hay sonido más perturbador que el vacío cuando apaga las efímeras vidas de quienes colisionan con un asteroide, tornando la materia en un sacrificio cósmico para una mastodóntica razón que se materializa entre la penumbra y el lucero extenuado de las tinieblas. En el corazón de este bucle sin retorno una enorme nave de acero oscuro alza su bandera en post de la libertad, el último romántico de la vía Espronceda navega en un mar de difícil retorno buscando conformarse como un escudo frente a las temibles presas del sinsentido.

-       ¡Capitán, el asteroide C508-K acaba de explotar! – sugirió el segundo de abordo mientras se terminaba de fumar el último Chester.
-       ¿Tenemos conocimiento de las causas? –preguntó mientras observaba con precaución sus opciones.
-       El radar no distingue ningún tipo de materia.
-       ¿Y de antimateria?
-       Me temo…
-       Cierra la boca y ponte a trabajar. Rumbo al cuadrante nordeste, aterrizaremos en la órbita del cometa KQ800-K.

La nave viró hacia el contrasentido de la cuarta dimensión y se colocó sobre la órbita del extinguido asteroide contemplando un bello y perturbador océano de materia derruida. El lanza estelas de la proa limpió el camino para acceder al campo transespacial y situarse en la órbita del cometa KQ800-K. Los motores cedieron y cayeron sobre una atmósfera de fosfatos y nitrógenos con alta cantidad de dióxido de azufre. El aspecto del cometa era oscuro, frío y su materia parecía temblar como un volcán dando sus últimos coletazos antes de erupcionar.

-       Bajaremos a la superficie y haremos una pequeña excursión. Sea lo que sea, es producto de la antimateria y solo podremos hacerle frente en su terreno.
-       ¿No sería mejor volver a la Tierra? – cuestionó Roger, el artillero jefe de la parte de la proa.
-       Se a lo que nos enfrentamos, y si no terminamos con esto rápidamente pronto las pesadillas se expandirán por todo el cuadrante. Ha despertado un ser cuyo reino está en vuestras mentes. ¿Queréis vivir en libertad o ser esclavos de una pesadilla eterna?
-       No se capitán, parece que vamos a enfrentarnos a un Dios.
-       Solo la estupidez es infinita, si el acero lo perfora más que un Dios será un pordiosero esperando su ejecutor. Ahora, en marcha.

La tripulación salió equipada con sus trajes gravitacionales y exoesqueletos portando pesado armamento de acero, y caminando sobre una superficie desalentadora. Conforme más avanzaban más densa se hacía la niebla hasta que finalmente solo se distinguían las luces y el sonido de las pisadas. El velo estaba cubierto y unos oscuros ojos rojos amenazaban en su escondite una intrusión hacia el reino de los delirios. En absoluto silencio una especie de tentáculos viscosos y certeros aislaba y secuestraban a parte del pelotón, introduciéndose en la mente y creando reinos de horrores que los dejaban consternados y dementes hasta que finalmente cometían el error de quitarse los cascos y morir fruto de la intoxicación atmosférica.

El Capitán logró llegar hasta el más oscuro abismo sin dejarse llevar por la locura pues en su corazón solo anhelaba la libertad y no temía la muerte si con ello servía a un romántico propósito. Consiguió liberar a sus principales oficiales y disparó tres rápidas ráfagas hacia el núcleo más oscuro haciendo que hilos de sangre plateada rompieran la armonía de las pesadillas y dando paso a una especie de ser antropomorfo cuyas extremidades eran tentáculos corrompidos por la crueldad más insólita. Su rostro aterrador emitía ligeros fragmentos de agonía en un sonido tan estridente que rompía la propia dignidad espacial y dejaba paralizados los cuerpos de sus oyentes.


Una vez sometidos el ser cósmico envolvió con sus tentáculos al viejo capitán otorgándole una visión clara sobre un vasto océano de salvajes corrientes, y, atribulado por tormentas. En medio de esa hermosa estampa emergía un ser tan gigantesco que el cielo difuminaba su rostro y todo volvía a envolverse sobre un fondo oscuro. Los ojos del capitán temblaban mientras contemplaba como se saciaba con todo el agua del mar mientras las tierras se agrandaban y sobre los yermos el tiempo se aceleraba y mostraba miles de guerras a consta de la sangre de quiénes no participan en las decisiones. Cerró los ojos. Al abrirlos volvía a estar dentro de sí, perturbado por aquella horrible visión y regresando con los exiguos restos de su tripulación a una nave de acero que ahora no resultaba más que un trozo de nada sostenido por una inmensidad de incertidumbres.


sábado, 26 de agosto de 2017

Un tributo a John Wick II




Espiral de cimientos

Bajo la pentélica efigie de una mirada partida,
Se esconde una sombra de lo que debe ser,
En una espiral de sangre caída,
Que obliga al hombre del saco clamar por su Fe.
El traje retorna a su identidad,
En un tejido que clama venganza,
Virilidad,
Y fortuna.
La catedral se viste de parca,
Y uno tras otro van cayendo,
Pues es el odio lo que todo arrastra,
Y no se conoce redención en el infierno.
John Wick, el excomulgado,
Por un trabajo que la sangre otorgó,
Por las ínfulas de un incauto,
Cuyo coche y perro robó.
Una hora es suficiente,
Para hacer caer el crimen internacional,
En una espiral de simientes,
Cuya finalidad será poética.
Espiral de cimientos,
De valor extinguido,
Que escurridizos,
Destrozan lo fingido.




miércoles, 16 de agosto de 2017

Un remilgado patán



Un remilgado patán

Cejijunto y polémico es el patán,
Líder entre los escombros del techo,
Que con escaleras cabalga,
En busca de arreglos pertrechos.
Altas son sus miras,
Si no alcanza la techumbre,
Con maña cae al ras,
Y escala entre calambres.
Predispuesta es su intención,
De oficio poco reconocido,
Ante resultados que juegan con la tensión
Y una sonrisa en tono perdido.