domingo, 18 de septiembre de 2016

Frederik Pohl



Mi pasión por la ciencia ficción (I): Frederik Pohl

Yo siempre he sido un devorador compulsivo de literatura fantástica e histórica, entre las que ha habido mucha parafernalia barata y trasnochada copias del universo Tolkien, pero en esta ocasión vengo a hablar de mi otro gran amor del género literario: Frederik Pohl. Lo que me ha transmitido este autor en su saga de libros, principalmente en ‘Los Anales de los Heechee’ es algo que podría expresar como la vía de apertura a un nuevo mundo. A partir de su lectura me comencé a interesar por el mundo de la ciencia ficción en todos sus apartados: cine (Alien), series (Star Trek) y por supuesto en los libros donde pasé a leer autores de cierto renombre como Philip K. Dick o la saga de Dune escrita por Frank Herbert.  ¿Qué es lo que hace especial a este autor? 

Desde mi perspectiva no he leído nada parecido en calidad en este género y aún estoy a la espera de otro autor de ciencia ficción que logre impactarme tanto, incluso como apreciación personal lo considero mejor que el gran Asimov al que considero padre de todo este universo además de escribir varias obras de física y del género histórico cuya lectura recomiendo si o sí.

Bien, vayamos por partes. Frederik Pohl {1919- 2013} fue un escritor y editor estadounidense del género literario de la ciencia ficción que ya desde sus primeras obras como Mercaderes del espacio muestra universos distópicos de forma satírica pero con personajes fuertemente trabajados y capaces de ofrecer unas visiones tan oscuras como mundanas de sus propios mundos. La característica que rigió sus novelas fue su enfoque futurista y tremendamente realista en el que muestra las bondades de los avances ante una sociedad aún más sectorizada que la actual donde el rango y la riqueza son las principales bases para la prosperidad del individuo.

Ahora bien todo esto no era más que un chascarrillo para asentar las bases de lo que sería su gran saga de ciencia ficción: LOS ANALES DE LOS HEECHEE, saga que destacó por virar lo concebido de las directrices de Asimov hacia un nuevo horizonte focalizado en las percepciones del individuo, además dotar de frescura, humanidad e imaginación todos los grandes relatos que componen esta gran saga:





  •           Pórtico, avalado por los premios Hugo y Nébula.
  •          Tras el incierto horizonte.
  •           Los anales de los Heechee.
  •          Los exploradores de Pórtico.

La primera novela supuso para mí un sentimiento de complicidad pues su narrativa apremiaba a una lectura lenta e interesada en buscar todas aquellas tan fuertes y cargadas emocionalmente facultades que escondían los protagonistas. Para ponernos en situación el contexto redunda en una humanidad que decide explorar el sistema solar en busca de conocimiento sobre otras especies y en su llegada a Venus encuentran tecnología de una civilización que se cree extinta denominada: Heechee. Uno de los exploradores encontró Pórtico debido al sistema de una nave Heechee pero antes de perecer por falta de recursos logró dejar coordenadas para que muchos otros exploradores se aventuraran a llegar hasta dónde él bajo el inconveniente de que nadie sabía ni podía manipular el destino de una nave Heechee. Los exploradores se limitan a explorar donde llegan las naves y esperar regresar con reportes que le garanticen una vida acomodada, aunque estaba el factor de que muy pocos exploradores lograban volver con vida. En este aspecto nos encontramos ante el protagonista Robinette quién narra los acontecimientos de su odisea a una especie de Inteligencia Artificial que actúa como su psicólogo personal mientras le hace recordar ciertos traumas de su vida pasada, la cual para nada era perfecta ni el mismo era persona culta y resolutiva.

Pese a esta breve simplificación del comienzo de la saga la trama novela a novela va adquiriendo grandes cuotas de complejidad lo cual obliga al lector a disponer de un ritmo de interés constante ante los nuevos reveses que se presentan en el devenir de los acontecimientos. Y encima bajo todo esto se encuentra el trasfondo de una filosofía de la vida en la que Pohl divaga e intenta dar explicación a un fenómeno tan complejo como su mente.
 
En resumidas cuentas, ¿te gusta la ciencia ficción? ¿A qué esperas? No te arrepentirás de darle una oportunidad a la que considero la mejor saga de ciencia ficción jamás creada. ¿Quizá es extremo afirmar esto? Bueno, es mi opinión.



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