miércoles, 30 de septiembre de 2015

El último cazador. Parte I.

El último cazador
(Una historia-fan basada en Bloodborne)

Parte I. El amanecer del crepúsculo.

El claroscuro de la ventana dotaba a la portada del libro de una extraña tonalidad ocre en cuyo torso Hawke vislumbraba letras artificiosas que discurrían hasta apreciarse: “Bienvenido a la pesadilla”. Con la yema de los dedos palpó el entramado de páginas, abriendo muy despacio el primer capítulo y observando con atención las páginas en blanco. La luz cesó y tomó el candil dejándolo sobre el montón de libros que había bajo la litera. Recordó que había quedado con Hana para asistir juntos a Iosefka dónde divagarían acerca de los principios químicos de la sangre y terminarían su proyecto. Se desvistió y se puso un uniforme de colores apagados y desgastados, colocó una fina capa de lino sobre sus hombros y lentamente tomó sus lentes de contacto mientras ofrecía una mirada obstinada al espejo.

Hana tenía el pelo blanco como la cal, una expresión vivaz y alargada que se abstraía continuamente ante las resonancias de sus pensamientos, y una sonrisa melancólica. Vestía con  una camisa blanca bien ceñida a sus finos y delicados brazos, un vestido cortesano de colores oscuros, y una capucha ornamentada con símbolos que representaban la Fe de la gran catedral y que iba a juego con un par de muñequeras de cuero. Sobre su cabeza reposaba un pequeño sombrero que evitaba que la luz desconfigurase un rostro que parecía ajeno a toda presencia. Nadie sabía quién era Hana, ni el porqué de su existencia, simplemente estaba allí desde que Hawke tenía memoria y siempre le profesó un cariño especial. Era inteligente y le ayudaba con sus proyectos para la mayor gloria de la iglesia de la salvación. Hawke le ofreció té y pastas, la tomó de la mano y se dirigieron a la clínica de Iosefka.

El imponente edificio realizado en ladrillo de altos hornos era uno más de los muchos ejemplos de la era industrial. Materiales de calidad y producción permitían grandes conglomeraciones en las que los acólitos de la iglesia de la salvación proyectaban sus deseos más profundos frente a las vulgaridades de todo aquello que representó una vez el antiguo Yharnam. El edificio era alto, austero e invisible ante el entorno monumental y de piedra que conformaba la ciudad. La ausencia aquel día de manifestante ante las cancelas solo podía augurar que la cacería había vuelto y todos aquellos que no estuviesen a resguardo transformarían su ser en una monstruosa abominación. Hawke y Hana pasaron pon la cancela y abrieron de forma estridente las puertas de madera de roble. En su interior todo estaba impregnado de una atmósfera de desolación, marcas de hachas y puntas de flecha clavadas en la rica ornamentación de la madera y una serie de sombras fugaces se transportaban de un lado a otro del edificio. Hana tomó su agenda y acudió lentamente a la habitación del paciente X. Hawke preocupado porque sus anotaciones desaparecieran la siguió y contempló como un hombre consumido por la locura le atravesaba el pecho con una espada oxidada. Hawke tomó su bastón y le atravesó la cabeza mientras sostenía a Hana sobre sus brazos. Bebió de la sangre que de su pecho brotó para evitar que su alma quedara contaminada y se desvaneció en un sueño etéreo.

Al abrir los ojos, Hawk, se hallaba confuso sobre la cama del paciente X, el cual había desaparecido y no parecía haber indicios de muerte más allá de sus recuerdos. Estaba desnudo y en medio de una temible oscuridad pero no sentía terror. Avanzó ligeramente hasta el salón principal dónde observó como una bestia humana con mandíbulas de lobo se abalanzaba para intentar clavar sus fauces mientras daba dentelladas al vacío. Corrió hasta llegar a la biblioteca dónde activo una manivela y tomó la puerta que daba acceso a Yharnam central. El cielo presentaba una bella estampa lumínica con un crepúsculo que otorgaba a la luna un aura rojiza y desafiante que parecía ser testigo del festival de sangre que recorría las calles de la ciudad. Los humanos que aún no eran bestias se escondían mientras quienes habían probado el sabor de la sangre corrupta patrullaban las calles en busca de sacrificios que ofrecer. Todas las miradas se centraron en Hawke quién se quedó paralizado hasta deshacerse en alaridos mientras el fuego de la antorcha consumía su carne y lo dejaba en un estado de putrefacción.

Gherman era el guardián encargado de que la cacería salvaje llegase a buen puerto, y así mismo era el cazador más antiguo que poblaba aquella existencia de pesadilla. Perdió las piernas luchando contra la pesadilla pero conservaba una gran tasa de lucidez intacta y una expresión enérgica pese a que los años habían hecho estragos en su cuerpo hasta dejarlo esmirriado y cercano a la muerte. La única motivación que le permitía incrementar su orgullo era el hecho de ser partícipe de fuerzas extrañas orientadas con el cosmos, cuyo conocimiento era atrayente y potencialmente superior al de cualquier terrestre. Tomó un pequeño fragmento de lucidez y dio vida a un nuevo cazador.

Hawke abrió los ojos y frente a él se encontraba un anciano decrépito, en silla de ruedas y que difícilmente podía vocalizar. Se levantó del suelo y tomó de los espíritus un hacha y un atuendo más apropiados. El anciano lo retuvo y se acercó lentamente.

-          Bienvenido a la vigilia cazador.
-          ¿Dónde me encuentro? – preguntó nervioso ante la perspectiva del cementerio.
-          Te hallas en el sueño del cazador dónde muchos comienzan su periplo y pocos logran alcanzar la paz. Un mundo de pesadilla que te sumergirá en un lapsus de alivio y extenuante dolor.
-          Entiendo por ello que ha dado comienzo la cacería y estoy ante el viejo Gherman.
-          El último cazador Gherman sí, pero no ante la cacería. Muchos son los que me desafían y muchos los que dejan que sus cuerpos pacten con la corrupción. No soy yo quién te otorgará la salvación.
-          ¿Qué me obliga participar en este juego? La muerte es más dulce que tu proposición.
-          Eres libre de elegir quedarte sentado ante la corrupción del alma y ser uno más o librarnos de esta pesadilla, purificar según los preceptos de la iglesia de la salvación y concederle la vida a Hana.
-          Hana… ¿Qué ha sido de ella? Murió.
-          Oh, está más cerca de lo que crees. Derrota a la ‘bestia clérigo’ y vuelve a mí, entonces volverás a estar con Hana.
-          ¿Está bien?
-          No sabría decirte.
-          Hasta luego.
-          No olvides purificar tu alma.

Hawke accedió a una especie de altar que había en una de las lápidas del sueño del cazador y fue teletransportado a Yharnam Central. Las calles estaban infectadas de patrulleros y las puertas de las escasas viviendas que seguían en pie cerradas en un falso intento por parte de sus habitantes de evitar ser parte del río de sangre que asolaba la ciudad. Con un mosquete floreado apuntó en dirección al tirador y corrió hasta alcanzar una pequeña plaza infestada de cuervos. Los cuervos se arremolinaban y devoraban con sus picos las entrañas de los cuerpos tendidos sobre asfalto, aprovechó la distracción para arremeter con el hacha de dos manos y terminar por desgarrar sus cabezas. Tomó la gran avenida y esquivó a dos licántropos, estos ágiles y feroces pegaron dentelladas muy cercanas a la capa llegando a desgarrarle parte de la camisa. Uno de los licántropos logró dejarle un zarpazo trasversal en el torso. Empuñando el hacha con fiereza tomó la única esperanza a la que podía aferrarse y lanzó una embestida que terminó por decapitar al primer licántropo y atontar al segundo que cayó tendido sobre el asfalto momento que aprovechó para dar el golpe de gracia.

Al final de la avenida un enorme amasijo de huesos y carne, con unas astas demoniacas y una velocidad demencial se presentó ante Hawke. Se trataba de la bestia clérigo. Rodando sobre la bestia consiguió conceder varios ataques viscerales hasta que esta alcanzó su frenesí y lo masacró a base de embestidas que pulverizaban el pavimento. Poco le faltó pero logró darle el golpe de gracia con ayuda del mosquete que lo paralizó y el hacha que atravesó sus entrañas. La bestia desapareció y una enorme cantidad de sangre le fue transferida. Usó el amasijo de restos y despojos para formar una hoguera y dejó un candelabro como guía, al tocarlo regresó al sueño del cazador.

Gherman ya no estaba y en su lugar se encontraba Hana convertida en una especie de muñeca con mecanismo de madera. Tomó la mano de Hawke y canalizó su sangre, cuando terminó quedó inmóvil, plácida y sin vida.


Continuará -> Capítulo 2: La pesadilla del cazador.



martes, 22 de septiembre de 2015

La rebelión de Atlas

La Rebelión de Atlas

Una semana he tardado en leerme el mastodóntico volumen o quizá novela de la filósofa y objetivista Ayn Rand. Ya dediqué una entrada a hablar del objetivismo por lo que mi crítica será breve y centrada en la novela.

En primer lugar destacar su estilo narrativo a modo de panfleto divulgativo en el que los personajes son descritos desde un punto de vista omnisciente en el que la autora centra su atención durante páginas y páginas en abordar como afrontan sus preocupaciones, como aplican su pensamiento frente a la cotidianidad y como divagan en un tono despectivo o no sobre la realidad social y capitalista imperante. La acción discurre para hacer más amena la velada mediante diálogos rápidos, cortos y concisos que logran perfilar las características y el perfil de cada uno de sus personajes. Se trata de una lectura densa, repetitiva en cuánto a que la autora repite de forma constante sus opiniones y las reitera en párrafos que a fin de cuentas vienen a decir lo mismo y cuya omisión hubiese hecho de la novela una lectura mucho más amena. El final es abrupto, conformado en forma de panfleto de adoctrinamiento y utópico.

El argumento se centra en Dagny Taggart vicepresidenta de operaciones de la fundación Taggart encargada de llevar a flote una de las principales empresas ferroviarias, y que dispondrá todo lo que objetivamente esté en sus manos y sus principios para mantenerla a flote pese a las imposiciones del capitalismo estatal. El auténtico protagonista es Atlas personificado en la figura de John Galt quién promoverá una rebelión a favor de la vida, la inteligencia y el egoísmo como fuente de progreso humano –claro está, desde el punto de vista de la autora-, pero… ¿Quién es John Galt? Lean la novela.

Hay una serie de hechos que Ayn Rand plantea en la novela:

-       Propone un capitalismo totalmente liberado capaz de generar riqueza a través del esfuerzo del hombre, desmantelando la estructura estatal que resulta impositiva y ajena a los principios de la vida. Anarcocapitalismo.

-       Establece la predominancia de lo objetivo frente al razonamiento. ¿De qué sirve revolucionar la ciencia si los únicos beneficiados serán la casta de parásitos que conforman las estructuras estatales?

-       Propone la eliminación de la casta parasita estatal conocida como funcionariado o hombres que dejaron de vivir al venderse.

-       Se opone a cualquier tipo de religión que al igual que el Estado amancebe al hombre proponiendo la existencia de paraísos que objetivamente no son más que símbolos de la decadencia humana.

-       La caridad es solo un medio para acrecentar la mediocridad del hombre.

Se trata de un pensamiento egoísta que plantea una revolución del poder para el poder. Es decir, el poder pasaría de ser ejercido por el Estado a ser ejercido y representado por el dinero. Este hecho destruye las virtudes del capitalismo como el sistema de progreso social o el bienestar social para convertir cualquier recurso en un mero medio para lograr el dinero sea cual sea el medio, y como dice la autora parafraseando a Maquiavelo: “El fin justifica los medios”.


 Es una lectura que recomiendo leer, siguiendo un criterio de análisis exhaustivo para no caer en los grandes errores que propugna. 


sábado, 19 de septiembre de 2015

The Office - BBC

The Office –BBC

Un seguramente que frío diciembre de 2003 terminó lo que para muchos –entre los que me incluyo- es la serie más terriblemente divertida de la BBC, un toque de humor británico que endulzó nuestras miras hacia personajes tan extravagantes como humanos dónde lo usual quedaba relegado a una faceta cómica despampanante, brillante y sensacional. The Office ofrece diversión en cada capítulo de sus dos temporadas hasta el punto de creer estar ejerciendo un ejercicio de risoterapia en las más de 6 horas de contenido, y no es para menos cuando encuentras unas actuaciones tan creíbles como acertadas –en especial con David Brent y Martin Freeman (a quién muchos conocerán con el nombre de Bilbo Bolsón o Sr Watson).

La serie fue creada, escrita y dirigida por Rickey Gervais y Stephen Merchant, y su argumento se ciñe en narrar las cotidianas, emocionantes y para nada normales psicosis vidas de los empleados de la oficina Slough, la sucursal en Berkshire de la empresa Wernham Hogg Paper Company mediante un método de grabaciones en las que cobran vida las peripecias de David Brent para amenizar los sarcásticos asuntos cotidianos mientras lidian por mantener la oficina a flote. ¿Dónde radica lo diferente? En el capital humano. Alejado de los planteamientos del sr Hank Reader (protagonista de la Rebelión de Atlas de Ayn Rand) aquí el empresario se puede encumbrar como una especie de héroe que se enfrenta al colectivismo impuesto –una especie de vuelta de tuerca a las hipótesis de Rand- dónde valora más el hecho del capital humano como elemento dinamizador del negocio en el cuál concede a cada uno de sus empleados un valor humanitario y una dignidad como personas que prevalece sobre la búsqueda del perpetuo incremento de los beneficios. Es costumbre en la BBC –como en el caso de Una vacante inesperada inspirada en la novela de J.K. Rowling- desarrollar un fuerte vínculo del espectador con el personaje en el cuál la historia transcurre a partir de sus acciones y vivencias logrando recrear un contexto inigualable, que unido a los toques de sarcasmo y humor que posee gracias a la mano de un guión y actuación bien enlazado obtenemos lo que podría considerar una obra maestra.

¿Qué es The office BBC? Nada menos que el genio de lo mundano, una oda a la humanidad del trabajador, al humor auténtico ese humor que no es forzado y cuya sonrisa sale de lo más profundo del alma. Su estilo de falso documental le concede un rasgo distintivo y a la vez curioso, frente a los hechos mundanos se logra profundizar en la psicología de los personajes comprender sus aspiraciones, frustraciones, cambios e incluso su evolución llegando a conferir que aquello se trata más bien de una familia que de una oficina. Pese a la extravagancia de algunas situaciones todo queda enmarcado dentro de lo creíble en el cuál el guion se integra en una especie de todo dónde cualquier detalle por sutil que aparente ser constituye una salida inesperada para la resolución de las situaciones que se plantean.


La oficina constituye un escenario y pilar clave para el éxito de la serie, siendo lo más común e inapreciable se conforma como un ente vivo que interactúa con los personajes, los mima y les hace sentir un estado de pertenencia, una motivación para creer que aquello que realizan por mundano que pueda parecer está destinado a una gran causa, constituye un escenario divertido, y sin duda el buen humor que en ella se desprende te hace querer pasar de ser espectador para formar parte de ella, hace que cualquier puesto de trabajo se convierta en un mundo maravilloso y feliz del que te gustaría tomar parte.

En general es una comedia de múltiples matices para unos divertida, para otros puede representar un paseo en el recuerdo, para otros una etapa de la vida y para otros una fábula del buen hacer sin embargo lo que no cabe duda es que los chicos de la oficina de Wernam Hogg se merecen una visita con tal de concederte unos minutos de risas y tranquilidad.


martes, 15 de septiembre de 2015

Ayn Rand y el objetivismo

Ayn Rand y el objetivismo

Ayn Rand es posiblemente la autora que cualquier lector interesado por el mundo de la filosofía y la política debería leer para tener argumentos de peso y elaborar su propia crítica hacia un ideal de capitalismo que no deja de ser tan utópico y voraz como el manifiesto comunista, el anarquismo o el país de las maravillas. Ante todo se trata de una autora transgresora –sí, lo han leído bien- pues peca de la inocencia de querer entrever los mecanismos de la conciencia humana desde la alabanza del ideal egoísta, individualista y pernicioso. Prácticamente ensarta la desconfianza como virtud y el progreso como elemento predestinado al individuo obviando cualquier medio de cooperación y de la actitud depravada del propio Estado que se lucra con el éxito de pequeños individuos que logran llevar a cabo enormes proyectos.
Volviendo a pesquisas menores, ¿Cómo conocí a Ayn Rand?



La obra de Ken Levin Bioshock es un referente en los videojuegos por mezclar una narración inversiva en un género tan trillado como el shotter, pero ese no es nada más que el transfondo de la cuestión. En la novela de Rapture así como en la propia saga de videojuego hay un personaje que destaca de sobremanera y ese es Andrew Rayan, una especie de visionario que encarna el prototipo ideal de Ayn Rand para lograr una utopía de liberalismo sin restricciones que dado el factor de la naturaleza humana se acabaría constituyendo como una distopía. Más allá de esta fuerte crítica al modelo objetivista, me sentí atraído por saber más de esta autora lo que me llevó a cuestionarme, ¿quién es Ayn Rand?

Y es aquí cuando las piezas del puzle parecen encajar. Escritora, filosofa e incluso guionista que vivió el período de la Guerra Fría. Clase medio alta burguesa en el momento más tenso de unos Estados Unidos temerosos de una guerra nuclear. Cierto es que muchas de las cosas que plantean suenan a ideales, que no perfectos. A todo esto, ¿qué es el objetivismo?

El objetivismo es un sistema integrado de pensamientos, que define principios abstractos en los que el hombre debe pensar y actuar si es que quiere vivir la vida propia de un hombre. En primer lugar, Ayn Rand, presentó su filosofía a través de las novelas, ambas best-sellers, "The Fountainhead" (1943), traducida al castellano como "El Manantial", y  "Atlas Shrugged" (1957), como "La Rebelión de Atlas". En estas se presenta al hombre como un ser heróico, un individuo racional digno de vivir en la tierra, ya que puede lograr lo mejor de sí mísmo. Posteriormente, presentó su filosofía en forma de no-ficción.

METAFISICA:
La realidad, el mundo exterior, la existencia independiente de la conciencia del hombre; independiente de cualquier conocimiento, creencias, sentimientos, deseos o temores. Esto significa que A es A, los hechos son hechos, las cosas son lo que son; y la tarea de la conciencia del hombre es percibir la realidad, no crearla o inventarla. Así, el objetivismo, rechaza toda creencia en lo supernatural, y cualquier aclamación de individuales o grupos que dicen crear su propia realidad.

EPISTEMOLOGIA:
La razón del hombre es completamente competente de conocer los hechos de la realidad. La razón, facultad conceptual, es la facultad que identifica e integra el material provisto por los sentidos del hombre. La razón es el único medio del hombre para adquirir conocimientos. Así, el objetivismo, rechaza al misticismo (no acepta a la fe y a los sentimientos, como medios de conocimiento); y al escepticismo (que proclama la imposibilidad del conocimiento y/o estar seguro de algo).

La naturaleza humana:
El hombre es un ser racional. La razón, único medio de conocimiento del hombre, es su medio de supervivencia. El hombre es un ser de conciencia volitiva, por eso el ejercicio de la razón depende de la elección de cada individuo. Tu conciencia es lo que solés llamar alma o espíritu; y a lo que llamás 'libre albedrío', es a la libertad que tiene tu mente de pensar o no. Esta es la única elección que tienes. Es la elección que controla tadas las otras elecciones que hacés; y determina tu vida y tu caracter . Así, el objetivismo, rechaza toda forma de determinismo; la creencia de que el hombre es víctima de fuerzas que escapan a su control (como ser: dios, el destino, los genes, condiciones de nacimiento o económicas).

ETICA:
La razón del hombre es la única fuente que le permite juzgar valores y guiarlo hacia la acción. Un estándar de ética correcto es: la supervivencia del hombre como hombre, es decir, lo requerido por su naturaleza para sobrevivir como un ser racional (y, no una momentánea supervivencia física como un bruto sin mente). La virtud básica del hombre es su racionalidad, y sus tres valores fundamentales son: razón, propósito, auto-estima. El hombre es un fin en sí mísmo, y no un medio para los fines de los demás; debe vivir por su propio propósito, sin sacrificarse para otros o sacrificar a otros para sí; debe trabajar por su propio interés racional y lograr su propia felicidad como el propósito moral más alto de su vida. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de altruismo (que dice que la moralidad consiste en vivir para otros o para la sociedad).

POLITICA:
El principio social básico de la ética objetivista es que ningún hombre tiene el derecho de buscar valores ajenos por medio de la fuerza física. Ningún hombre o grupo tiene el derecho de usar la fuerza física contra otros; con exepción de cuando actúa en propia defensa y solo contra quienes inicien su uso. Los hombres deben tratar unos con otros como comerciantes, dando valor por valor, por medio de un libre y mutuo consentimiento y mutuo beneficio. El único sistema social que erradica de las relaciones humanas, la fuerza física, es el capitalismo de laissez-faire (libre comercio). El capitalismo es un sistema basado en el reconocimiento de los derechos individuales, y protege a los hombres de aquellos que inician el uso de la fuerza física. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de colectivismo, como lo son, el fasismo y el socialismo. También rechaza la actual 'economía mixta', noción de que el gobierno debería regular la economía y redistribuir la riqueza.

ESTETICA:
El arte es una re-creación selectiva de la realidad, acorde al juicio metafísico del artista; es concretizar su visión fundamental de la existencia. Ayn Rand, describe su aproximación al arte como: "Realismo Romántico": "Yo soy Romántica en el sentido de que presento a los hombres como deberían ser. Soy Realista en el sentido de que los ubico aquí, ahora y en esta tierra". El propósito de las novelas de Ayn Rand no es didáctico; es artístico: la proyección de un hombre ideal: "Mi propósito, primera causa y desencadenante, es el retrato de Howard Roark o John Galt o Hank Rearden o Francisco d'Anconia como un fin en sí mísmo, y no como un propósito para un fin posterior".


¡Qué mejor forma para definirlo que la propia definición que ella misma se otorga! ¿Cuáles son los errores del objetivismo? Errores que cualquiera puede observar en el transcurrir de sus novelas:

-      El objetivismo constituye la creación de una filosofía anarcocapitalista lo cual implica que aquellos elementos de la sociedad que no disponen de las herramientas adecuadas para progresar se vean abocados a la miseria sin herramientas estatales que los amparen en derecho tan básicos como disponer de educación, trabajo y, en general, una vida digna. El Estado debe ser el instrumento que sustente y controle el capitalismo pues el uno sin el otro difícilmente podrían lograr una sociedad capaz de sustentarse.

-      La razón ilustrada es el único precepto por el que se rige el objetivismo, pero, ¿esta razón es objetiva? Llegar a acaparar amplias cotas de éxito o poder siempre van aparejados a un modo subjetivo de regir las normas y por ende la razón quedaría compuesta en una entelequia que en la praxis no sería llevada a cabo de la forma más eficiente.

-      Promueve el egoísmo más puro, la codicia (el hombre acumulando riquezas solo para el mismo) y la supremacía de los empresarios y millonarios sobre los pobres. El “superhombre” ideado por Ayn Rand es un ser egoísta, racional y un triunfador que encuentra su propia felicidad sin impórtale los demás. ¿Puede existir una sociedad en la que el ser humano no coopere más que imposición del avaro? Sin duda, pero dudaría si esa sociedad comprendería elementos humanos pues el egoísmo tan solo conduce a la deshumanización. Indiferentemente de nuestras cualidades todo ser humano dispone de una serie de derechos y deberes elementales e inalienables que sin la cooperación no podrían llevarse a cabo.

-      Bajo el sistema capitalista-objetivista cada individuo se preocupa por seguir sus propios intereses, se comporta de manera mezquina con sus semejantes y niega la ayuda incluso a su propia familia. Esta crítica la observarán todos aquellos que leyeran “La rebelión de Atlas”. La trampa del Objetivismo consiste en hacernos creer que cada individuo puede sobresalir por sí mismo sin interesarse en los demás. Lo cierto es que en una nación objetivista no hay progreso, no hay avance cultural y si hay pobreza, traición y destrucción.

-      El objetivismo no es una vía hacia la felicidad, es una trampa filosófica que infecta nuestro espíritu. Una daga contra los valores de occidente: Amor, Belleza, Honor y Sangre.




Pese a toda su obra no deja de ser interesante. La rebelión de Atlas es una novela que todo crítico debería leer, desmembrar y elaborar su propio juicio.  Sobre todo se debe tener cuidado con ese pensamiento de "no necesitar a los demás". Si bien se debe respetar los propios objetivos del otro y que éste respete los tuyos, se siente una acusada aversión por aceptar la ayuda del resto. El simple hecho de aceptar ayuda no echará nunca por tierra todos tus logros personales, más bien los reafirmará. Es por ello que concluyo que el Capitalismo propuesto por Ayn Rand está lejos de conformarse como un capitalismo real para el progreso humano, y por ello debe enmarcarse como un fenómeno filosófico que plasmó la esencia del período de la Guerra Fría sin mayores pretensiones que servir de testigo del sistema de pensar y proceder de una época en la que se preveía una posible hecatombe nuclear.


Enlace Dropbox (la rebelión de Atlas): 

https://www.dropbox.com/s/muwjv2x8apf43ql/La%20rebelion%20de%20Atlas.pdf?dl=0

Hijos del crepúsculo. Capítulo 1.

Hijos del crepúsculo

Capítulo 1.

La muchedumbre se movía agitada por el vendaval que arreciaba el arenal, la arena discurría de un lado a otro de las calzadas golpeando de forma seca y estruendosa las fachadas de piedra que se imponían en gigantescas alzadas que parecían retar a la eternidad, y en mitad de todo aquel alboroto se alzaba la majestuosa plaza de mármol erigida en tiempos de Hunt Colmillo el primer salvaje libre del crepúsculo. Dos caballeros se afrentaban en una justa que se saldaría con la sangre del primero y la conversión del segundo. El caballero de la coraza roja y la lanza carmesí se llamaba Samwell y pertenecía al clan del arenal del cuál heredó su características cabellera rubia y unos ojos tan amarillos como salvajes. Su contrincante era Sploll del clan de los media luna del cuál había heredado su calvicie, su prominente y espesa barba negra y unos ojos marrones pequeños pero vivaces, se hallaba ataviado con un jubón de cuero y equipaba dos pequeñas dagas realizadas en metal fatuo. La arena discurría en centelladas, la lanza intentaba penetrar el jubón pero Sploll era hábil y consiguió saltar hacia el lado y lanzar una de las dagas que rozó la mandíbula de Samwell creando una hemorragia que no paraba de fluir. Las dentelladas de la lanza de Samwell se hicieron más lentas y Sploll con suma agilidad bailaba a son de la arena clavando su aguijón hasta desmontar la malla de Samwell, este aprovechó el momento para atravesarle el muslo de la pierna con la lanza. Sploll agonizando de dolor tomó la adrenalina que bullía en su interior y atravesó el corazón de Samwell con la daga. Sacándole el corazón lo mostró a la multitud que lo ovacionaba y lo devoró con ansia alcanzando así la plenitud de sus poderes.

El interior del cuerpo de Sploll se agitaba violentamente mientras sus extremidades se retorcían ocasionándole minutos de insufrible dolor. Los músculos se tensaron, contrajeron y expandieron; las mandíbulas perfilaron enormes fauces y de su cuerpo comenzó a brotar oscuro y retorcido bello hasta darle un aspecto similar a una bestia. Una vez completada la transformación se irguió y aulló en señal de victoria. El jefe del clan media luna se acercó, Thron un anciano aunque corpulento hermano, y lo cogió de la mano hasta hacerle erguir la rodilla en el suelo en señal de profundo respeto. Replicó un juramento de fidelidad y Sploll volvió a adquirir apariencia humana.

-      Hijo mío, hoy es un día grande no solo sumamos un leal hermano al clan de la media luna sino que has conseguido mermar la influencia del clan del arenal. El equilibrio de especies ha sido resuelto y es un conmensurable honor poder nombrarte ser y otorgarte el dominio de cabo aguja.
-      Mi señor – dijo en actitud contemplativa-, soy un guerrero y no un señor. Deseo luchar, no dirigir a humanos desde mi castillo. Los humanos son escoria, mueren fugazmente y a pesar de que se les concede la vida no trabajan de forma eficiente.
-      Aceptarás tu cargo de señor y comandaras mi flota. Confío en que meterás a esos humanos en vereda –le inquirió en tono amenazante.-
-      Así sea su voluntad, Thron señor de los media luna, comandante y leal siervo de nuestro señor oscuro.
-      Márchate ser Sploll tu nueva vida te aguarda.

Sploll tomó la armadura con el blasón de la media luna y marchó junto a una pequeña guardia pretoriana de cien hermanos hacia sus nuevos dominios en Cabo Aguja. La vuelta en caballo se hizo llevadera. Suponía el fin del desierto y el comienzo de un nuevo paraje pedregoso cubierto de motas de hierro y salitre, vegetación arbustiva y un fuerte oleaje que golpeaba la descalza y destartalada roca en la costa. Los humanos trabajaban con bestias las tierras circundantes a su castillo mientras los regidores del señor oscuro vigilaban sus funciones. Maldita sea, eran pecadores y purgadores, todos ellos merecían morir incontables veces. Por una extraña razón odiaba a aquellos humanos que moraban en su mundo pues a pesar de que su vida era efímera frente al dolor regresaban nuevamente para volver a purgar de un mundo qué jamás comprendería. Olvido todo aquello y se centró en el imponente puerto realizado en forma de templo. Se trataba de tres hileras de columnas dobles de mármol sujetos por un dintel y una abertura amplia en su interior que conducía a una cala de madera en la que toda una armada era mantenida. Bajó de su caballo y mostró el emblema al inquisidor oscuro que parecía dirigir el lugar.

-      Bienvenido ser Sploll.
-      Déjate de cortesías, ¿qué estáis preparando?
-      ¿Preparando? Já –pareció mostrar una muestra de sarcasmo en su oscuro rostro. Los inquisidores eran espectros ligados en alma al señor oscuro- Ahora sois el comandante de la flota y pronto zarparemos con el resto de media luna y clanes hacia las tierras medias del dominio de la luz.
-      ¿El lugar donde habitan los humanos no muertos?
-      Já –volvió a mostrar sarcasmo- Más vale que estéis preparado o esos humanos os aniquilaran.

Sploll se transformó en licántropo y cogió al inquisidor con las garras, lo maldijo y le arrancó la cabeza volviendo su espíritu a informar al señor oscuro. Se dio la vuelta y se volvió a su guardia.

-      Zarparemos, coged a todos los humanos y que trabajen para hacer zarpar la flota. Esas tierras serán mías y no de ese bastardo del señor oscuro. ¿Estáis conmigo? –entonó en una actitud confiada y voraz-.
-      ¿Y el resto de clanes?
-      Convocadlos.
-      ¿Y Thron?
-      Thron está muerto.

Un aire de consternación pareció recorrer el lugar.

-      ¿Cómo es posible?
-      Cuando presté juramente inyecté veneno en mi garra. Ahora mismo yo soy el clan de la media luna. ¿Estáis conmigo o estáis muertos?

Un fervor se apoderó de aquel instante y todos vitorearon a Sploll quién paso a ser nombrado como el señor de los colmillos, heredero legítimo de los dioses y Hunt.





miércoles, 2 de septiembre de 2015

10 obras de literatura fantástica para todos los gustos

10 obras de literatura fantástica para todos los gustos

La literatura fantástica en un subgénero literario que engloba toda una serie de patrones comunes surgidos de lo que es conocido en la cultura popular contemporánea como los cuentos de hadas dónde lo fantástico prevalece frente a lo real, un medio por el cual el lector se manifiesta y empatiza con un mundo imaginario implícito en el texto y que es susceptible a dar cabida a toda una serie de sucesos insólitos si se atiene a un contexto real.

Desde que el hombre se convierte en un ser racional surge en él el sentido de la trascendencia, el sentimiento de angustia ante lo desconocido y el respeto hacia lo sagrado en cuanto conocimiento y poder ostentado sólo por los dioses o por unos pocos elegidos. Aquel hombre con capacidad de palabra y posibilidad de evocar símbolos comienza a intentar explicarse el mundo en el que debe sobrevivir: surgimiento de los mitos. En todo relato fantástico «clásico» se produce la irrupción de un elemento sobrenatural, misterioso e inexplicable en la vida cotidiana; porque las leyes que ordenan tanto la realidad del lector como la del relato no consiguen explicar el extraño fenómeno acaecido.

El relato fantástico, por lo tanto, implica un desafío a la validez de las normas que rigen el concepto de realidad objetiva, transgrediendo de ese modo los límites impuestos por la racionalidad del orden establecido. Así, pues, podemos entender la esencia de lo fantástico como manifestación de un intento frustrado de explicación del Universo con la consiguiente permanencia del miedo a lo desconocido que impone dicho fracaso. La temática transgresiva, propia del relato fantástico tradicional, promueve un sentimiento de inquietud ante lo «no familiar», perturbando la lógica de lo admisible y por ende la perturbación que toda situación inexplicable provoca en el personaje y/o en el lector, inmerso en este tipo de ficción (Mariño Espuelas, 2009).

En la actualidad la literatura fantástica dispone de un auge sin precedentes gracias a la gran cantidad de escritores que nos regalan placeres ocultos a través de sus palabras, es por ello que he decidido organizar una lista de 10 libros de la literatura fantástica que sirvan de inicio para aquellos que no han tenido el placer de introducirse en este género literario, y a su vez sean capaz de acogerse a las distintas inquietudes sociales.

·         Para los inconformistas. Para aquellos que buscan una buena narrativa más allá de las luchas de espadas y dragones, que acojan sus inquietudes transgresoras más allá del modelo social imperante y pretendan no privarse de ningún gramo de epicidad. Para ellos existe un autor que está despuntando por su talento narrativo y su interés por generar un nuevo enfoque del género fantástico: Brandon Sanderson. Entre sus obras destaca la saga de los hijos de la bruma o Elantris.

·         Para quienes buscan un relato de epicidad realista. Para aquellos curtidos por la literatura histórica y que se acercan a la fantástica buscando una evolución de sus enfoques. Para ellos se encuentra el autor más famoso de los últimos decenios: George RR Martin, cuya extensión, mundo enriquecido, intrigas y carismáticos personajes ya han sido trasladados a la pequeña pantalla en la serie de Juego de tronos. Por si fuese poco su alcance dispone de un universo tan consistente que el propio Martin con ayuda de Elio García y Linda Antonsson publicó “El mundo de hielo y fuego” una extensa y detallada Enciclopedia que sería conveniente leer antes de iniciar la saga de “Canción de Hielo y fuego” con objeto de disponer de una bases enriquecidas que te hagan comprender el alcance de los hechos acaecidos en las novelas.

·         Para los qué fantasean en el instituto. El género idóneo sería la saga mundialmente famosa de J.K. Rowling conocida por las aventuras del joven Gryffindor Harry Potter, pero en los últimos años han surgido autores como Patrick Rothfuss quién ha conseguido con ‘El nombre del viento’ evolucionar este género hacia un relato algo más diestro en su redacción y pretensión, con secundarios carismáticos y un héroe más realista. También destacan en este género las obras de Sapkowski.

·         Para los puristas. Poco que decir en este apartado. Los amantes de J.R.R. Tolkien son millones de personas y “El señor de los anillos” es la Biblia para los amantes de la literatura fantástica.

·         Para los creyentes. El autor por antonomasia fue C.S. Lewis quién en su obras plasmó la belleza de los cuentos de hadas y lo aunó con dotes teocráticas y de filosofía deísta que impregna desde el primer libro hasta el final elaborado de la saga en la que se hacen referencias a mitos como el de la creación o la propia omnipotencia de Dios.

·         Para los ateos. La saga de la “Materia oscura” de Philip Pullman ha ocasionado tanta controversia a la comunidad de creyentes que incluso su adaptación a la gran pantalla solo dispuso de una primera parte (matizada). Se trata de una trilogía dónde la protagonista es capaz de viajar a distintos mundos interconectados dónde como telón de fondo se establece un cuestionamiento sobre la existencia de Dios.

·         Para los filósofos. Lewis Carroll fue un genio, y no solo en las matemáticas y el ajedrez sino en “Alicia en el país de las maravillas” y “Alicia a través del espejo” sendas obras que a priori parece cuentos de hadas se desenvuelven un continuo cuestionamiento de la realidad con planteamientos filosóficos tan banales como existencialistas.

·         Para los amantes de la sátira quijotesca. En este caso no hay más remedio que mencionar al gran Terry Pratchett quién coge todos los estereotipos del género fantástico para dotar a sus novelas de un aspecto burlesco, desenfadado y en la mayoría de ocasiones absurdo.

·         Para los amantes de los juegos de rol. Por extensión se trataría de un enorme juego de rol establecido por Margaret Weis y Tracy Hickman en la que a lo largo de varias sagas de libros de Dragonlance crean un mundo tan entretenido como las puyas que sutilmente ambos escritores se lanzan en el discurrir de las páginas.

·         Para las mujeres inconformistas. Varias obras son las que resultan transgresoras para el rol que comúnmente se le concede a la mujer, haciendo que adquieran un papel activo y a su ver conductor del hilo narrativo. En este caso podría destacar “La Maga” de Trudi Canavan o “Los reinos rotos” de N.K. Jemisin pero me quedaré con el papel de Teru en Cuentos de Terramar de Ursula K. Le Guin.
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Fuentes consultadas:

Ø  AA.VV. “Ensayos sobre ciencia ficción y literatura fantástica.” López Pesilla, T & Moreno, F (ed.). Asociación cultural Xatafi- Universidad Carlos III de Madrid. 2009.