miércoles, 26 de agosto de 2015

Corazón de melón

Corazón de melón


Ahí va, ahí viene,
Convaleciente cabeza roca,
En cuyos recuerdos retiene,
El argot que sofoca.


En su orgullo inmortal,
Y templanza perecedera,
Torna un corazón legal,
Que en sentidos bruñera.


En sus manos desgarra,
Un gélido semblante,
Impasible como pizarra,
Pero tierno, y bailante.


La mirada aviesa,
Lo busca y encuentra,
En pensamientos lo apresa,
Y en sus sentidos adentra.


Ay, tierno melón,
¿A dónde vas?
Tan dulce y juguetón,

¿Qué buscas?

martes, 25 de agosto de 2015

Steamboy y la moral científica

Steamboy y la moral científica

Hace poco me entró curiosidad por ver ‘Steamboy’ una película de animación de estética anime que recoge las desventuras moralistas del incipiente panorama científico que supuso la revolución industrial. El ideal de crear para servir al hombre, la inventiva como modelo de progreso social. ¿A qué clase de progreso nos ha llevado? Pues bien, si bien no lo matiza está película producida por Katsuhiro Otomo en 2004 plantea el debate del progreso como un bien benefactor de las grandes industrias que por aquel horizonte esbozaban sus proyecciones internacionales y maneja un deja vu hacia una posición intermediaria en la que deja entrever que el progreso es inminente y la forma en la que debe ser proyectado depende de las sociedades.



La trama tiene lugar en Alaska, Manchester y Londres entre los años 1863 y 1866, una época dorada para Inglaterra cuya reina, Victoria, disfrutaba de todas las ventajas heredadas de la “Pax Británica” tras la derrota de Napoleón en Leipzig y Waterloo. Pese a ello sufre toda una serie de anacronismos históricos que hacen de su contexto histórico un medio para implementar elementos de ciencia ficción –e incluso personalidades- que el devenir de la historia no debería situar en aquella época (algo similar a Bioshock Infinite, por lo cual no posee rigor histórico más allá de la estética y el contexto geocronológico). Un ejemplo de todo ello lo establece la conversión de Lincoln en el científico Robert Stephenson o la venida de jeques árabes (no olvidemos que se trata de época colonial) como accionistas. Un historiador podría realizar un ensayo de esta película titulado “como omitir cualquier rigor histórico”, aunque se le perdona por ser ciencia ficción sin mayores pretensiones contextuales –igual podría pertenecer a una dimensión alterna, puesto que la hibridación tecnología y biótica aún no existía-.










No hay mejor forma de expresar un argumento que un tráiler:



La estética abrumadora y cargada de detalles muestra panoramas victorianos de ensueño, un coloquio a la altura y una banda sonora magistral que poco o nada debe envidiar a productoras como Studio Ghibli. Estos condimentos hacen de la potencia visual un medidor de empatía que recrea una pretenciosa complicidad con sus personajes protagonistas (destacar que algunos de ellos se asemejan a las caricaturas que juegos como ‘El profesor Layton’ nos trae acostumbrados) que se adereza con una jugosa carga narrativa con cuyo debate inicie esta crítica, y no es para menos dada la tardanza de su realización –10 añazos- y la adopción por su preservada estética steampunk.






En definitiva:

1)     Abre un paquete de palomitas.
2)    Introducelo en el microondas y ponle 4 minutos.
3)    Recogelo e inicie la película.
4)    Reflexiona.
5)    Comparte.

7’5/10.



sábado, 15 de agosto de 2015

Alien

Alien

Quizá el Poseidón XIV no era la nave más espectacular de Odisea 2000 y más considerando los prototipos anteriores, pero para un saturnino como Fred era lo más cercano que tenía a regresar a aquello que llamaba hogar. Debo aclarar que los saturninos no difieren mucho de los humas o seres humanos, genéticamente hablando tienen una anatomía similar con la excepción de disponer de toda una serie de ventosas en el cuerpo que les facilita adaptarse a cualquier tipo de atmósfera y la presión que de ella se ejerce. Criado por humas como si de una especie en cautividad se tratase tenía una inteligencia superior al promedio de su especie y un fuerte deseo de conocimiento con objeto de conocer a los de su especie, y gracias a Poseidón XIV podría lograrlo.

No era una nave para nada espectacular. La torre aunque larga era estrecha y tan solo había espacio para unas dos personas. La sala de control no dispondría más que del equipo energético necesario con objeto de prorrogar el viaje hasta una década, y como única arma defensiva disponía de un droide versión GKP09 cuya única opción era la evasión. Tomó la compuerta y se dispuso a abandonar Odisea 2000. Tras la apertura de los controles el Prometeus dejó abierto el acceso hiperespacial. Tras alcanzar la velocidad de la luz el viaje se tornó complacientemente aburrido, resultaba como leer un verso demasiado extendido sin ritmo y rima, solo por placer. Tras ahorrar recursos energéticos la torre de control viró el rumbo ante las alteraciones electromagnéticas dispersándose por el espacio hasta colisionar con una especie de plataforma de titanio monumental y abandonado.

Fred tomó la válvula de emergencia y puso pie sobre la plataforma forzando su acceso mediante cargas nitrogenadas. Al acceder todo permanecía tan oscuro y silenciado que daba una ligera sensación de claustrofobia, el acceso a la cámara médica estaba sellado por lo que tomó un pulsor de megatones y avanzó lentamente hasta una especie de cámara sellada mediante andamiaje. La cúpula estaba sellada y en el suelo había restos de una especie de fluido verde y viscoso. Un ligero estruendo perturbó el silencio, progresivamente se iba decantando por un temblor hasta que finalmente la cámara se abrió y nuevamente el silencio se hizo.

 El acceso a la cámara de seguridad se acababa de abrir lo cual supondría disponer de un núcleo de reparación para la nave. Fred era incapaz de percibir el peligro que se presentaba como inminente, tomó el acceso y logró llegar hasta la sala de cámaras en las que se disponían toda una serie de hologramas. Uno de ellos logró funcionar tras unas ligeras sacudidas reveló una cámara de saturninos investigadores siendo masacrados por una especie de lagartos genéticamente alterados. Parecían proceder de un embrión huma desarrollado como arma biológica. El archivo de voz de uno de ellos hablaba un dialecto huma en el que explicaba como los humas habían realizado la alteración genética de sus congéneres hasta convertirlos en aquellos horribles seres. El silencio volvió a extinguirse y una especie de monstruo se plasmó frente a Fred. Disponía de una apariencia genética bípeda, con una boca que deshacía la cara hasta sacar una especie de gusano dentado, se alzó y olfateó a Fred. El olor era similar para aquella bestia por lo que abandonó la sala.

Desde la cámara de seguridad abrió la cámara médica y cargó tras de sí una serie de núcleos energéticos. Al llegar encontró una cámara criogénica con decenas de sus congéneres transformados. Apagó la cámara y los hizo despertar. Sobre la repisa agarró un frasco y se lo inyectó tal y como habían hecho los humas en el video. El cuerpo comenzó a provocarle convulsiones hasta caer muerto. En ese estado su cuerpo comenzó a adquirir una serie de transformaciones hasta renacer como uno de aquellos monstruos conocidos por los humas como Alien. Su sangre era fría lo que le impulsaba a adoptar una sensación homicida, tenía la necesidad de despedazar y alimentarse. A la vez que sus funciones vitales se incrementaban perdía el control sobre la capacidad de raciocinio. Algo era diferente en él, era más grande, más violento y más fuerte que el resto de sus congéneres. Pese a pasar a conformarse como un Alien definitivo disponía de la capacidad de organizarlos. Decenas de aliens comenzaron a organizarse y a convertir aquella plataforma en un motor de propulsión para el Poseidón XIV.


Una vez terminado la nave tomó rumbo hacia Poseidón 2000 la patria de los humas espaciales. Al llegar la fuerza galáctica desplegó sus naves, siendo estas vapuleadas. Válvula a válvula los aliens caían sobre la colonia de humas arrasando con todo. Las armas no eran lo suficientemente fuertes para traspasar la piel de aquellos seres por lo que los humas decidieron autodestruir la colonia y dispersarse por el espacio, dejando como testigo un archivo genético en un planeta cercano a la base marciana dónde el ser humano comenzaría desde cero. El resto de humas inició una cruenta guerra contra los aliens hasta que todos salvo el antiguo Fred fueron aniquilados. Los humas supervivientes abandonaron Andromeda y Alien quedó preso en el Poseidón XIV que haría la función de cárcel permanente en el hiperespacio.


Libros fugaces

Libros fugaces

Vientos de armonía,
Orden y juicio,
Plasman y miran,
Las palabras de un mimo.
Octogenario, sensato,
Y quizá provecto.
De sus manos grabado,
Un vocablo tierno.
Silenciadas palabras,
Que en sus gestos proyecta,
En pensamientos ampara,
Y en tiempos alternan.
Hojas en marcos,
Ficción en mundos,
Sueño narrado,
Que en gestos expuso.
Libros fugaces,
Y vivencias escritas,
En imaginación forjada,

Y significados cifrados.