lunes, 30 de diciembre de 2013

Adiós, 2013

Adiós, 2013

Quisiera remover el año,
Pensar, y por siempre olvidar,
Soportar el daño,
Y reconocer la magia.
Son solo palabras ocultas,
Necedad de engranajes,
Que giran sepultas,
Entre las hebras del traje.
Quisiera pensar,
Que no son solo palabras.
Quisiera pensar,
Que todo se labra.
Las palabras, ¿qué pretenden?
¿Acaso son puñales,
Silencios que trascienden,
O simples cortejos morales?
No soy más que,
Un humilde versador,
Que observa y ve,
Como jovial prior.
Soplo al viento,
Pienso,
¿Dónde irán las palabras?
¿Son sentidas?
Desconozco la función,
Más siento cuanto narro.
La vida es un guión,
Un embote bizarro.
Verso, y versaré,
Siento y sentiré,
Más nunca trascenderé,
Y así sutilmente viviré.
Mis manos,
Pesadas, cansadas,
Expresan con amor,
Palabras atadas.
Así termina dos mil trece,

Así comienzo a escribir.



sábado, 28 de diciembre de 2013

Proyecto: historias perdidas

Historias perdidas
I

No era muy jocoso el ambiente en la taberna, ni siquiera había un motivo de celebración para Terry Pilkon. Su frondoso bigote emborronaba la comisura de sus labios mientras pegaba grandes sorbos a una cerveza de agua miel. Sus grandes y sudorosas manos apoyadas en la barra de cedro frente al estante de los licores evitaban que se tambaleara. Su oscura melena rizada y tiznada de hollín, y sus ojos negros y agudos se clavaban frente al posadero con la mirada suplicante de insolvencia.
-          Terry amigo mío –el largo brazo del tendero se tendió sobre sus hombros mientras con las manos le daba una palmada-, ya es suficiente por hoy –le retiró la jarra de agua miel.-
-          Maldita sea –maldijo de una forma lamentable-, supongo que este es el fin de mi historia John –dirigió su mirada hacia el posadero, sacó del bolsillo tres sombras plateadas y se las tendió en la mano-.
-          Sí, si sigues bebiendo así –se colocó la camisa y en tono solemne dijo- ¿Cuál es tu historia Terry?
El local era viejo, pero bien recogido. Un gran tapiz de madera tallada parecía enlucir la estancia, aunque la limpieza era otra historia. Solo había dos hileras de mesas con suelos nauseabundos y un gran escudo de armas que presidía la barra. Cualquier palabra certera y pronunciada con solemnidad podría escucharse con amplia claridad, por lo cual todo el mundo calló. Por un momento se hizo un silencio incómodo dónde las miradas se cruzaban. Todos ellos eran consciente de los tiempos aciagos que vivían, y no cualquiera podría divagar libremente sobre determinados asuntos sin que la corte de los arcanos decidieran otorgar la justicia del silencio. Aun así la taberna de John estaba alejada por unas treinta millas de Okswilde la villa más cercana, y casi todos los allí presentes no eran más que humildes jornaleros y campesinos que poco o nada les importaban los asuntos de los nefilim o de los arcanos. Todos ellos callaron por un único motivo, la motivación de saber quién era Terry. Solo John lo conocía, pero el silencio se volvía cada vez más incómodo. Trago a trago los segundos parecían eternidades hasta que una estruendosa carcajada broto de los labios de Terry.
-          Sólo soy un viejo John. Conozco una historia pero quizás nunca fuese real, quizás solo esté delirando. – Empezó a mecerse la perilla con fuerza.- ¿Estarías dispuesta a oírla?
-          ¡Vamos Terry! Mataste a un sucubus – pronunció en voz solemne, volviendo a imponer un nuevo silencio.-
-          Creo… Creo que deberías rellenarme la jarra de agua miel. Me siento débil John –pronunció un conjuro de regeneración en palabras ininteligibles para el resto y se reincorporó.-
-          Sabes que no puedo –le devolvió las tres sombras plateadas-. No es por dinero Terry. La magia agoniza en tu interior, si la corrompes morirás.
-          Algún día tendré que volver a las sombras. No debería estar aquí, no debería siquiera estar vivo. – Volvió a descomponerse.- Este es mi fin John. Recuerda siempre quién eres.
El cuerpo inerte de Terry se desplomó sobre la tarima. No había sangre en él, estaba impoluto. Sobre su frente apareció la runa de la muerte y el cuerpo se deshizo en cenizas hasta quedar solo un plumaje inmenso de lo que una vez fueron alas. John estaba nervioso, nunca antes había presenciado la muerte de un nefilim. Recogió los restos y los depositó en una urna. La gente guardaba silencio, y al cabo de unos minutos hicieron como que nada de eso hubiese ocurrido. Hablaron de las fábulas de los elfos sílbanos, cantaron saetas de cosecha y se atemorizaron ante la noticia fugazmente difundida de la presencia de dragones en el norte. Las horas fueron pasando, y finalmente John se quedó a ordenar la mercancía de jengibre y whisky, los toneles de cerveza de agua miel, y el  vino del vado Croms. Después realizó balance de sus pérdidas y ganancias, y se dedicó a adecentar aquel antro. Antes de desaparecer se percató de la presencia de una pequeña caja de marfil sobre el lugar dónde había yacido el cadáver de Terry, y halló en su interior un pequeño libro de encantamientos escrito en runas ilegibles para su comprensión pero con anotaciones nifelianas tampoco legibles dados sus escasos conocimientos. Puesto que no le era de utilidad, lo metió en una pequeña bolsa de esparto dispuesto a venderlo a la mañana siguiente en el mercado de abastos.
La noche era oscura, más de lo que acostumbraba a mostrar la isla de Ospentia. No había estrellas ni signos de luz visibles en el horizonte. Sobre un viejo camino de tierra realizado por los propios campesinos para arrastrar las bestias llegaba un séquito de arcontes atraídos por la muerte del nefilim. Los arcontes eran nigromantes que habían consagrado su vida a la magia de sangre quedando bajo los designios de los demonios. De entre todos los demonios era a Menfi a quién concedían la primacía. Todos ellos portaban túnicas negras y varas de ébano enraizadas con hebras del corazón de un dragón. En un mundo donde la magia estaba desapareciendo debido a la corrupción, ellos controlaban el poder y los grandes reyes de las siete islas debían de contar con su beneplácito para gobernar. Ahora su intención era clara, un nefilim había muerto y debían de recuperar el libro de runas que portaba. Para ellos los nefilim era una raza de híbridos entre ángeles y demonios que usaban la magia para destruir la corrupción, por lo que anhelaban albergar sus secretos para poder destruirlos y no tener oponentes que le hiciesen frente. Estaban a 300 millas de la taberna de John, montados sobre phoryum, aguardando el momento de llegar.
Al amanecer John se vistió con sus mejores ropajes. Una camisa negra y unos pantalones de seda con bombines. Pese a tener una tez blanquecina sus rasgos eran hoscos, y solía tapar su exuberante cabellera castaña con una capucha de color ocre. Tenía un pequeño phoryum que una vez compró a un comerciante de la isla Cony. El phoryum era pequeño pero veloz. Casi nadie podía permitirse un transporte así debido a que era una criatura mágica. Tenía dos cabezas de lagarto con dientes afilados pese a ser rumiantes y un torso ligero con alas que le permitían volar. No eran dragones, pero las leyendas los situaban como sus ancestros. Con sus delgados pero fuertes brazos llegó hasta a Okswilde dónde dejó al phoryum atado a un poste y se dirigió al mercado de abastos. Las avenidas eran amplias y miles de curiosos asomaban. Allí comerciaban con todo tipo de productos e incluso vidas humanas. El tráfico de esclavos era abundante en la isla de Ospentia aunque ninguno de sus habitantes llegaba a ser esclavo. Los esclavos eran traídos del continente de Prysa considerado por casi todos los isleños como tierras bárbaras y de salvajes. Para John aquello era parte de su diario, así que se limitó a llegar al mercado de abastos y ofrecer el libro a un calderero.
-          ¡Oh! ¿De dónde ha sacado este libro? – preguntó amenizando curiosidad.
-          ¿Le interesa?
-          Ya lo creo. Ya lo creo. – Insistió.- Según las runas son rituales de magia blanca, de purificación.
-          No entiendo de magia, pero ando algo prieto, ¿cuánto me ofrece?
-          No sea impaciente. Un demonio de oro y tres sombras de plata creo que serán un precio razonable –realmente aquello tenía para él un valor incalculable, pero para no arriesgar prefirió ofrecer aquella cantidad nada desdeñable para que aceptara.-
-          Está bien.
-          Aquí tiene señor – en ese momento su sonrisa se transformó manifestando de forma visible la imagen de un demonio- Tyr, trae el dinero del señor –gritó, apareciendo de repente su esclavo con una bolsa de dinero.-
-          ¿Quién es el chico? – John empezó a comprender que estaba tratando con un demonio.
-          Un bárbaro, un esclavo, un recadero. No es nada señor.
-          Chico, ¿sabes leer lo que pone aquí?
-          Terry Pilkon, memorias de un nefilim. –Le temblaba la voz.-
-          Me llevo a tu esclavo, y el libro. ¿Cuánto pides por él?
-          ¡Oh! El libro se queda aquí señor. El esclavo te lo puedes llevar en pago.
-          Terry Pilkon me salvó la vida en una ocasión, creo que le debo un heredero a su legado. – Desenvainó una pequeña cicuta que tenía prensada a la cintura en actitud amenazante- ¿Cuánto pides por él? –volvió a preguntar.-
-          Si no lo vas a vender, debo matarte o los sabios del arcano harán lo mismo conmigo. Ellos sirven a demonios supremos.
El calderero se transformó en una bestia horrenda que tumbó a John rápidamente. Tyr cogió la cicuta y antes de que le asestara el golpe final acabó con el demonio atravesándole el corazón.
-          Eres más valiente de lo que imaginaba. Eres libre de hacer con tu vida lo que te plazca, ¿cuál es tu nombre?
-          Tyr.
-          Tu verdadero nombre, aquel que doblega voluntades.
-          Trust.

-          Así te llamarás de ahora en adelante. Olvida Tyr, pues nunca lo volverás a ser.

Valiant

Lo que van a ver aquí es una historia que escribí en un foro como regalo invisible:

Estimada Walking Dreamer,
Me llena de orgullo y satisfacción recibir toda la ilusión que año tras año depositas en mí, eso me da fuerzas para existir. Sin embargo la materialización de los sueños muchas veces no es producto de la magia, sino de ti misma. Estoy seguro que lograrás cualquier cosa que te propongas sin importar las trabas.
Atendiendo a tu petición, un ser magistral cuya grandeza sepa trasvasar el sentido de las palabras no es complicado, pero creo que necesitará un poco de su ayuda. En el siguiente relato prometo crear tan solo aquello que seas capaz de imaginar, así que antes de iniciar la lectura le pido que considere la apertura de su mente. Este es un relato de una historia perdida.

El cielo de Okswilde había perdido su luz. Un manto de oscuridad recubría los cielos de la villa, sin estrellas, sin sueños. En la plaza central el alcalde bufaba sobre un pedestal de promesas sin fundamento. La gente era absorbida por las garras de la corrupción, y todo a su alrededor parecía consumirse en sombras. La realidad es que la magia había dejado de emanar y los pocos caldereros huían a refugiarse a la universidad de alquimia mientras el archimago Thenu realizaba un potente conjuro con el que quedarían resguardados de los arcanos.
No todos los magos habían perdido la esperanza. Valiant era curioso e impulsivo por naturaleza. Habiendo sido esclavo años atrás, y amaestrado por un dragón logró alcanzar los méritos necesarios para ser nombrado arconte. Lo podéis imaginar cómo alguien hosco y terco pues su carácter no era muy elegante, y sus palabras solían ser efusivas. Era esbelto y alto, carmesí era el color de sus ojos, y su cabello pelirrojo y lacio. Aunque si lo tuviésemos que definir con tan solo una palabra esta sería valiente. En esta época a penas contaría con veinte años, y su corazón debía juramento a la humildad. La universidad de alquimia disponía de estancias elevadas y laberínticas, nada que él no pudiese sortear gracias a la experiencia concedida por los años. Llegado a los establos amarró y montó sobre su phoryum en dirección a Okswilde.
La ciudad ahora sumida bajo el poder de los arcontes estaba regida por demonios que manipulaban a sus habitantes desde una dimensión paralela conocida como limbo. Ya no quedaban nefilim, ni magos, así que estos sin mayor rivalidad que su propia presencia actuaban a expensas logrando cualquier necedad de la que quisieran jactarse. En la plaza estaba Lily, una joven con el rostro marcado de cicatrices, una larga cabellera morena y ojos castaños, que sujetaba una antorcha mientras alejaba tras de sí a un par de demonios que pretendían llevársela y venderla como esclava. Al su alrededor la gente inconsciente de lo que sucedía se mofaban de ella llamándola bruja.
-       ¿Qué ha pasado aquí? – Dijo Valiant en un tono solemne, lo suficiente para apartar a los curiosos de aquella tétrica escena. La gente reconoció enseguida la túnica púrpura y el gorro estrellado que tenía.
-       Esto no es asunto de los arcontes, ¿o prefieres que llamemos al arcano? –replicó el alguacil.
-       Me compete todo lo que sea corrupción, thelané.
-       ¿Cómo sabes mi nombre, bastardo?
-       Soy un conocedor de las runas ancestrales, y por Athur todos los asuntos de corrupción me competen. ¿Desde cuándo trabajáis con demonios?
-       Está chica es una bruja- declararon.
-       No digas sandeces –levantó su vara de cedro y hebras de mantícora, y pronunció <<hanuka vivis thelané>>. Uno a uno todos cayeron inconscientes.-
-       ¿No temes que sea una bruja? – preguntó Lily.
-       ¿No temes que sea un arconte? – sonrío Valiant.
-       ¿Cómo hiciste eso? ¿Puedo confiar en ti?
-       Conociendo el significado de las palabras puedes doblegar cualquier voluntad. La travesía es larga, quizás necesite de tu ayuda. ¿Vendrás conmigo?
-       Supongo que no me queda otra – sonrió.-
Caminaron recorriendo las aterrazadas y empedradas escalinatas de Okswilde hasta llegar a la gran torre del reloj.
-       Creo que estamos cerca. Subiré a echar un vistazo, aguarda aquí hasta mi llegada- insistió Valiant.
-       No te preocupes, procura no tardar.- Se sentó en el pórtico de entrada aguardando sin vacilar pero cuestionándose la naturaleza de todo aquel asunto. Nunca antes un mago había interferido en asuntos mundos, ¿qué lo hacía diferente a él?-
La torre se encontraba decorada con grandes vidrieras profusamente decoradas con los temas mitológicos de Aldrien. En el frontón principal había un fresco de Athur doblegando la voluntad de Mundus, y de este modo restaurando el equilibrio. Su interior bastamente decorado disponía de una gran escalinata de mármol que subía hasta un noveno piso dónde se hallaba una gran terraza. Valiant encendió la luz de su vara iluminando aquella instancia. Al hacerlo se percató que estaba en el limbo y a su derecha emergía una sombra.
-       Valiant, ¿cuál podría ser la razón de tu visita?
-       No hay razón para que no lo hiciese Voltmir.
-       Tiempos aciagos corren, la magia desaparece y sin ella nuestro vínculo con el señor de los demonios se debilita. El equilibrio se fractura, y no podremos controlar a los humanos a menos que logremos el poder de los nefilim. Necesitamos el libro de Terry, Valiant.
-       El libro desapareció Voltmir, las sombras no están permitidas en la universidad, y la corrupción no es el medio para postergar la magia. Algún día no necesitaremos conocer el nombre de las cosas, y ese día los humanos serán libros.
-       Terco y tenaz como siempre. El libro de Terry está en tu interior –chasqueó los dedos y una serie de sombras lo atraparon- ¿Creías en verdad que el arcano no ejercería la justicia del silencio con un simple Arconte como tú? Encerradlo.
La tarde se hacía tediosa y Lily comenzaba a impacientarse. De pequeña aprendió <<kont>> la palabra del fuego. Así fue como ahuyentando a sus captores cicatrizó su rostro. Desde aquel momento creían que era una bruja, y ella se prometió así mismo no volver a emplearla hasta dominar su karma interior. En esta ocasión la volvió a pronunciar de forma inconsciente, su cuerpo experimentó un intenso dolor hasta quedar cubierta por un manto ignifugo. Ahora era invisible, lo que le permitió entrar y observar como Valiant era apresado y metido en una celda en el ala este de la quinta planta de la torre.
-       ¿Qué haces aquí? –preguntó cuestionándose los poderes del mago.
-       No puedo usar la magia. Han corrompido este lugar y no me es permitido enfrentarme a fuerzas que trascienden el limbo.
-       Reglas, reglas y más reglas. ¿Estabas dispuesto a morir por ellas?
-       Sí.
-       ¿Por qué?
-       Mi verdadera naturaleza es la de un sucubus. Nací como una reencarnación maléfica dónde mis actos provocarían el desequilibrio. La magia permitió limitar mi poder y ahora actúo conforme a las normas de la purificación. Nunca me importó ser un mártir, la vida es insignificante sin reglas.
-       No naces decidiendo lo que eres, pero sí decides tu camino. Nunca decidí ser maga, pero escogí enfrentarme a cualquier tipo de relación demoniaca.
-       Ahora mismo estás tratando con un demonio, si me mataras quizás podría seguir recto tu camino. Estoy encadenado y soy insignificante sin mis poderes, hazlo.
-       No podría matarte, tú no decidiste ser un sucubus. Relegaste de tu propia naturaleza y solo intentas ayudarme.
-       << Trust lyher>>, recuérdalo cuando necesites ayuda.
-       <<Haryt>>, le susurró al oído.
-       Lo recordaré. Dame la mano –le tendió la mano ante Lily-, toma mi poder y sella a Voltmir.
-       ¿No escaparás?
-       No puedo, a partir de aquí es tu historia. Recuerda mis palabras y volveré junto a ti.
Lily volvió a pronunciar el nombre del fuego, pero esta vez fue diferente. El manto ignifugo le concedió un poder mayor, una llameante espada brotó de sus manos.
-       ¿Por qué luchas, Lily?
-       No lucho. Trabajo con mis sueños.
-       ¿Sueños? Semejante basura habré visto en mi vida. Los sueños no te hacen más fuerte, es la corrupción. La corrupción te hace inmortal.
-       La corrupción solo provoca desequilibrio, hace que el mundo pierda la esperanza y los sueños se trunquen. Pese a todo, los sueños nunca perderán su significado, y es que solo el sueño permite que la ficción abrume a la realidad.
-       Los sueños no te salvaran la vida, y es una pena podría haber sacado unas suculentas monedas por ti en Ospentia o cualquier parte del archipiélago.
-       No estés tan seguro –sujeto su flameante espada y pronunció <<Trust lyher>>.-
Un enorme dragón de panza plateada apareció bajo una estela de neblina y sus increíbles ojos de color cían paralizaron el tiempo y el espacio.
-       ¿Dónde está Valiant?
-       Está apresado, dijo que pronunciara estas palabras si me encontraba en peligro.
-       Valiant no está apresado, acaba de otorgarte su corazón. Clava la espada en el suelo.
Lily clavó la espada en el suelo y con el aliento del dragón, Valiant apareció en escena.
-       ¡Oh, Haryt! Pensé que nunca lo harías. Te otorgué mi verdadero nombre, la voluntad de mi corazón. Gracias John por acudir en mi ayuda – el dragón bajó la cabeza y desapareció.- Haryt sigo preso en la celda, coge mi mano e imagina más allá de la corrupción, imagina el verdadero nombre de Voltmir, solo así podrá ser derrotado.
-       <<Tjonit>> - pronunció de forma solemne.
En ese momento el corazón de Valiant se dispersó y Voltmir quedó atrapado en la torre consumido por cada una de las sombras que una vez hubo poseído.
-       Gracias por liberarme, Lily. Algún día acabaremos con la corrupción, y la magia volverá a brotar. Lucharemos por la vida.
-       ¿Aún no sabes lo que soñé? Soñé que estaríamos juntos –le cogió de la mano, y se la llevó al pecho- Escucha Trust, ahora me perteneces.
-       Cómo un sueño apareciste en mi vida, y como un sueño te quedarás. Sin embargo ambos pertenecemos a los sueños, y solo así lograremos cualquier cosa que nos propongamos. –Se acercó lentamente y la besó con delicadeza.-

Con emoción le queda concedido el obsequio de este año,

Santa Claus

jueves, 26 de diciembre de 2013

Ryuk

Ryuk

Bueno al fin tengo los endiablados veintidós años, pero no es algo que me importe mucho. Considero que hay que cumplir para constatar nuestra existencia. Siempre he sido partidario del dicho de Cicerón:

Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.”


A veces creo que me agrío, y otras veces me doy cuenta de que llego a ser mejor persona de lo que en un principio fui, y quizás en parte sea por eso que me aparto de todo aquello que pueda causarme malestar o simplemente me hago el idiota. Alguien me regaló con este motivo un dibujo sobre Ryuk, el shinigami que sale en el anime ‘Death Note’. Es un personaje neutro que observa los actos sin interferir, no rompe el equilibrio solo observa con sus ojos los estragos que nosotros mismos podemos llegar a causar. Con ese motivo lo pondré en el blog, y desde aquí le muestro mi agradecimiento. 




¡Un saludo a todos mis lectores!

sábado, 21 de diciembre de 2013

Feliz Navidad 2013/ 2014

Navidad

Suculenta y alta Navidad,
Que entre alfajores y almendras cubres nuestro lecho,
Ante un enarbolado consumismo, que acecha,
Desde oriente, y bajo nuestra chimenea prieto.
Tengo una lista de proposiciones,
Indiferentes de ética,
Dispuestas a cerrar el broche,
A forjar una vaina.
Tras un enraizado año de nostalgia,
Y experiencias por escribir.
Propongo un brindis tibio, hallado,
Y deshecho de belicoso matiz.
En esos pocos momentos,
Apremiantes de felicidad,
Les deseo con apego,
Una feliz navidad que primar.




viernes, 20 de diciembre de 2013

Sucker Punch

Sucker Punch

¿Estamos dispuestos a afrontar la crudeza? La vida nos plantea una serie de incógnitas a la cuales solemos optar por planteamientos genéricos dispuestos a manifestarse de acuerdo a un consenso social. Hay quienes luchan y quiénes se esconden. Una sola propuesta para mantener la ilusión y miles de ellas opacas y efímeras que se oponen. La clave de todo ello está en el surrealismo. Zan Snyder nos ofrece en este film una buena dosis de propuesta con una banda sonora de lujo y un estilo steam punk bastante bien logrado, pero una interpretación tan amplia que mentiría si dijese que lo que digo en esta crítica es algo más allá de mi interpretación personal.

Estamos ante un trasfondo de control mental dónde a la paciente en cuestión se le somete a una operación de limpieza o mente en blanco para reprimir toda emoción. En este caso se juega con un trauma que adquiere tintes de inocencia que le hace generar todo un mundo surrealista. Un medio por el cuál todo es posible, incluso la libertad. Esto abre toda una serie de incógnitas que cada espectador se podrá plantear sobre cuáles son los mecanismos sociales lícitos para que adquiera un determinado tipo de pensamiento, y desde luego hacia dónde entra el campo de la ética –y si está se puede ver manipulada en cierto sentido-.

La protagonista se llama Baby Doll lo que quiere decir muñeca, indicación manifiesta de que es un pelele, un objeto sin voluntad o la realidad machista que también aparece criticada en este film. Sin duda todo un beneplácito de pensamientos que los más atentos podrán apreciar en el transcurso de las escenas.

En cuanto a la banda sonora destacar temas como el inicial “Sweet Dreams” de Eurythmics, en cuya letra hay ciertas alusiones interesantes:


Los dulces sueños están hechos de eso
¿Quién soy yo para no estar de acuerdo?
He viajado por el mundo y los siete mares
Todos buscan algo
Algunos de ellos quieren abusar de ti
Algunos de ellos quieren ser abusados
Algunos de ellos quieren usarte
Algunos de ellos quieren ser usados por ti

Dulces sueños...

Algunos de ellos quieren herirte
Algunos de ellos quieren que tu los hieras

Los dulces sueños están hechos de eso
¿Quién soy yo para no estar de acuerdo?
He viajado por el mundo y los siete mares
Todos buscan algo

En cuanto a la calidad de imagen e interpretación, en ocasiones se nota a la protagonista un tanto ausente pero siempre actuando de acuerdo a lo que se pretende mostrar. Un vestuario muy logrado, y una ambientación ingeniosamente entretenida pese a toda la parafernalia que pudiese llegar a generar.



Su trama gira en torno a Baby Doll, una chica de veinte años, institucionalizada en el Hospital Lennox para enfermos mentales después de un trágico suceso en el que se verá involucrada. Al llegar uno de los enfermeros del asilo es sobornado para que sea lobotomizada para que sea incapaz de informar a las autoridades de las verdaderas razonas del psicótico y abusivo padrastro. Para soportar aquella situación imagina un mundo fantástico dónde es una bailarina que llega a un burdel que pertenece al enfermero a quién imagina como un mafioso ingeniándoselas para dotar de una pequeña esperanza a quienes están en esa situación.

En cuanto a repercusión ha generado todo un dilema entre admiradores y detractores, cada uno de los cuáles amparándose en su propia interpretación. En mi caso coincido con Betsy Sharkey de Los Angeles Times: “una maravillosamente salvaje provocación […] un inclemente y completamente absorbente revolcón con la identidad”.


En líneas generales y a modo de síntesis citar la presencia de simbolismos puntuales y obvios, con un esquema de desarrollo predecible, pero con una ambientación fabulosa y muchas ganas de plantearte una realidad proveniente del subconsciente e irreal pero más satisfactoria que la realidad física. 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Gélido

Gélido

Este invierno me quedaré soñando,
Apremiante a la desnudez del alma.
Pensando en el sinsentido,
Que entre aquellos escritos desgranaba.
Sentimientos gélidos como cuervos,
Como pequeñas bestias que baten vuelo.
Como sombras, y dantescos,
Como el infortunio que se eleva sobre el maltrecho.
Siniestrado el desliz de la pluma al caer,
Y frívola la vacante en papel,
No hallé modo de sentir, de ver,
La merma lucidez del nobel.
Sobre cataratas de gozos,
 Sobre escarpados acantilados.
Solo las más altas cimas,
Brindan protección al ingenuo.
¡Oh, Siniestrados pensamientos!
¿Por qué ha de colapsar una gesta?
No hallé más que gélidos vientos,
La presencia de una naturaleza depuesta.



viernes, 13 de diciembre de 2013

Hell Girl

Hell Girl

Con SNK o animes tan de moda que saturan constantemente las redes sociales estoy aprovechando para ver ciertas joyas que me perdí en su momento. De muchas no haré mención siquiera pero considero que Jigoku Shojo conocido aquí como Hell Girl por esa afanación de poner el nombre yankee por que queda más guay -en fin, no sé.- es un anime bastante original producido por Aniplex y Studio Deen bajo la dirección de Takahiro Omori allá por el año 2005.



Lo divertido de este anime son sus arcos argumentales expuestos de forma episódica que narran historias bizarras, psicológicas, y por lo general situaciones insostenibles cuya resolución no dejará indiferente a nadie, eso sí pecando de un esquema de desarrollo repetitivo en cada episodio por lo cual si hay alguna historia que penséis que puede resultar dispensable la podréis omitir y pasar al siguiente episodio sin temor de considerar haber perdido nada trascendental acerca de la trama. Por tanto abarca el género del “misterio”, lo sobrenatural y el “horror” en un total de 26 episodios por temporada, habiendo dos temporadas.

El argumento es bastante simple en lo que se refiere a la trama que hila las distintas historias, y está centrado en contactar con la chica demonio para solicitar una venganza contra alguien que por determinados avatares te hace la vida imposible. Un hecho a destacar es que aunque parece ir destinado a shoujo hay situaciones cómo el arco del jugador de béisbol que demuestran que es un anime para todos los géneros, sin enfocarse más en uno que en otro.

En cuanto a diseño artístico destacar que no dispone de la calidad de los animes de Key pero sus diseños son agradables y desagradables cuando la escena lo requiere, en la línea de cualquier anime decente.
En cuanto a banda sonora, tonos de misterio y algún tinte dramático para despertar tensión. Aquí os dejo opening y ending:



7/10. Alcanza el notable, por lo que es algo digno de mencionar aquí y muy recomendable para quién no lo haya visto y disponga de tiempo libre o noches en vela.

+ Las situaciones sobrenaturales y psicológicas.
-       Repetición de los esquemas de desarrollo.
+ El diseño gráfico.
+ Pluralidad de historias.

-       Episodios prescindibles que no aportan nada a la trama.