jueves, 5 de septiembre de 2013

Amnesia (Guión, Visual novel) 1. El encuentro

Amnesia (Guión, Visual novel) 1. El encuentro

El aire parece liviano esta madrugada. Es como sí mi vida solo fuese un trozo de papel que arranca a despegar, y desaparece de mi lado. ¿Quién soy? Para muchos eso resultará una trivialidad. Tenemos nombres y apellidos, familia y amigos, gustos y emociones con los que identificarnos. No recuerdo nada de eso. Sé que resulta confuso. Realmente lo es. Voy caminando por una ciudad que no logra transmitirme recuerdos. Es como si nunca fuese nacido. Suena ridículo, lo sé. Tengo 17 años, lo pone en mi cuaderno. Ahora mismo alguien se acerca rápidamente hacía mi. Es extraño, no creo recordarlo. Diría que tiene mi edad, es moreno y de rostro afable. Viste un uniforme. Ahora que miro con atención, lleva la misma ropa que yo, ¿por qué será? Creo que estoy cansado…
- Oe, oe, Rick. Si no corres llegarás tarde. – Parece apresurado, y no deja de sonreír. ¡Qué persona tan extraña!
- ¿Quién es Rick? –Ahora su rostro parece confuso. ¿Me había hablado a mí? Miro mi cuaderno. Efectivamente, mi nombre es Rick Thompson. No me disgustas.
- No me tomes el pelo, soy yo, Peter. Date prisa – Peter. No. No me suena.
- Es un placer Peter – Me presento formalmente- ¿Llegar tarde?
- Tío, es cómo si te hubieran borrado la memoria. Llegaremos tarde a clase.
No sé bien qué razón me impulsa a seguirle, pero lo hago. Llego ahí, a la fachada de un imponente edificio. No es gran cosa. Sus fachadas son puro hormigón pintado de ocre. Parece viejo. Hay demasiada gente. No soporto el bullicio, me pone nervioso. Voy a entrar, de repente una chica se tropieza y me empuja. Caigo al suelo. Miro mi rodilla, está sangrando. Puedo soportar el dolor. A mí alrededor aparecen curiosos, el ruido empieza a ser cada vez más molesto. Noto como la cabeza me empieza a dar vueltas.
- ¿Estás bien? – Es la misma chica que me empujó. Tiene el pelo de color lavanda, recogido en un moño. Es bastante linda. Parece preocupada.
- C…Creo que sí. ¿Qué ha pasado?
- Te caíste y debido a la conmoción empezaste a marearte. Caíste muerto al suelo. Vinieron las enfermeras rápidamente a por ti. Me tenías preocupado Rick.
- Gracias. Perdona, ¿cuál es tu nombre? – Intento denotar seriedad, no quiero causar más disgustos. Sin motivo aparente manifiesto preocupación por aquella chica, pero aún desconozco los motivos.
- Así qué es cierto. También has olvidado todo. Soy Mila, pensé que me recordarías. – Ahora me siento mal.
- Lo siento. – Le doy la mano- Un placer Mila. ¿Qué querías decir con también? – Ahora me siento perplejo.
- En el instituto Nolton los estudiantes están empezando a perder la memoria. Pensé que se trataría de un caso aislado pero la señora Maxwell dejó de impartir clases y mandaron a una nueva profesora. Se desconoce su paradero, aunque la dirección hace todo lo posible para que no cunda el pánico. No lo tengo muy claro, pero la gente sigue varios patrones: primero olvida, y después desaparece. Es como si nunca hubiesen existido. Aunque son sólo rumores, quizás sólo tengas un mal día.
- ¿Un mal día? Debe ser así. No tengo por qué preocuparme.- Sonrío, no quiero causarle mayor preocupación.- Será mejor que no pierdas clases Mila, yo iré más tarde. –Me despido.
Uff… Debí haberle preguntado dónde estaba el aula. Esto es un auténtico laberinto. Ni siquiera tienen orden las aulas. Me siento como si me adentrara en las mazmorras de un castillo. Hace frío, como no encuentre pronto el aula creo que moriré congelado. El pasillo sigue concurrido de estudiantes, por lo que creo que estoy a tiempo de llegar pronto. En el suelo se encuentra tendida una chica pelirroja discute con un chico de pelo castaño. Se quedan mirándome, ¿los conoceré?
- Ei, Rick. Al fin has llegado. ¿Es cierto lo que dice Peter? – En ese momento dejan de discutir para mirarme con preocupación.
- Parece que sólo es un mal día. Debí haber sufrido un shock, seguro que mañana podré recordarlo todo. – la chica sigue mirándome a los ojos, me está intimidando-
- Yo soy Rob, y está chica de aquí es mi novia Sara. Venga, venga –me da una palmada en la espalda- entremos a clase.
Las clases se me hacen eternas. Estoy acompañado de un montón de gente de la que ni siquiera recuerdo su nombre. Me hundo de brazos esperando que todo aquello tan solo resultase una pesadilla. Miro hacia delante, y veo una chica que no deja de desviar la mesa hacia mí. Tiene ojos grises y pelo castaño. Le sonrío, pero no hace nada. Solo sigue ahí, mirándome. Me empiezo a sentir incomodo así que abro el cuaderno y me pongo a dibujar garabatos. Al fin las clases han acabado, recojo rápidamente. Me quedo el último, al salir vuelvo a encontrarme con esa chica.



- ¿Tú eres como yo? Simplemente lo sé. – Me quedo pensativo, ¿es esto una declaración de amor? Sigue hablando- No tenemos dónde ir. Hemos desaparecido de este mundo, y sin embargo aquí seguimos. Las personas con las que estrechemos lazos nos recuerdan, sin embargo nosotros no logramos recordar nada acerca de ellas. No tenemos familia, y solo conservamos el nombre y apellido que nos dan. ¿Vendrás conmigo?
- ¿D-dónde quieres ir? –Me empieza a rugir el estomago. Tengo hambre.
- Estamos alojados en la residencia del instituto, vivimos aquí. Es como si este fuese nuestro hogar. Nuestra familia. Pero nada es para siempre, me gustaría encontrar mis recuerdos. ¿Me ayudarás a dar con este misterio?
- Aún no se tu nombre. Dicen que me llamo Rick, ¿cuál es el tuyo? – sonrío, asintiendo a su pregunta con la cabeza.
- Soy Erika. Vayamos a tomar algo, preparé comida para dos. Llevo semanas esperando a encontrar alguien como yo.
- ¿Cómo supiste que era como tú? – Me muestro perplejo.
- Tus ojos. Están vacíos de motivaciones. – Me coge de la mano, y vamos a una especie de comedor a cenar.
[…]
- Está bastante rico. Sabes, olvidar me ha permitido nacer de nuevo. Ahora puedo experimentar cosas que antes solo me resultaban cotidianas. Sí toda la comida está tan rica, creo que me acabaré enamorando de ella.
- Me alegro que te guste. Desde que olvidé todo sobre mí, no pasa día en el que no luche por tener una identidad. Empezar de cero es difícil. Me desconozco a mí misma. Cocinar ha sido como una liberación a la hora de definir mis capacidades –sonríe, parece que mi comentario le hizo feliz.-
- Apuesto a que tienes muchas otras cualidades. Estaba confuso, pero ahora sé que quiero aprender a ser yo, y que mejor que crearme una identidad nueva. Gracias. Muchas gracias Erika. Realmente, te estoy agradecido.
- Las nubes son tan altas y esponjosas, a veces pienso que me gustaría ser como ellas. Olvidarme de todo, y volar alto, muy alto.
- Seguro que lo lograrás. Gracias por todo, iré a preparar el temario de mañana. Me acabo de dar cuenta de que tengo mucho atrasado, y sí esto es una segunda oportunidad, quiero aprovecharla.
- Esta noche doy un recital de violín, ¿vendrás a escucharlo?
- Por supuesto. Hasta esta noche –sonrío y me despido.
Al llegar a la parte de la residencia me encuentro con la ama de llaves. Es una persona bastante mayor alimentando a una gata que está obesa. Parece que en cualquier momento ese bicho pudiera explotar. Realmente eso es maltrato animal. Bueno, da igual, no debería perder el tiempo. Me he propuesto adquirir una nueva identidad gracias a la señorita Erika.
- Perdona, señora. ¿Tiene la llave de mi habitación? – Mete sus robustas manos sobre los llaveros, y saca un manojo.
- Tome. Aquí tiene. – Deja de prestarme atención, y sigue cebando a la pobre gata. Siento lástima por ella.
Al llegar a la habitación me encuentro a una chica, desnuda, encima de una cama. La otra cama está sin hacer. Al cerrar la puerta abre los ojos.
- Rick, ¿eres tú? –me quedo en blanco, e intento cerrar los ojos.
- ¿Qué haces ahí desnuda?
- … -Parece que la pregunta le ofendió. Se muestra enojada.
- Lo siento, he tenido un mal día. No recuerdo nada. De verdad, perdóname. – la chica comienza a vestirme.-
- ¿No me recuerdas?
- Lo siento. No. – Sigo perplejo.
- Soy Lily. Tu compañera de habitación. Sólo eso.
- No sabía que la residencia fuese mixta – sonrío para intentar aparentar normal.
- Lo es. ¿Te echas una partida al Call of Gears?
- Lo siento. Voy a estudiar un rato – saco los libros y empiezo con literatura. El tema es de romanticismo, paso el tiempo deleitándome con poetas como Espronceda.-
[…]
Se ha hecho tarde. Prometí a Erika ir a verla tocar el recital. Me visto rápido, ante mí está Lily. Me mira seria, ¿qué habré hecho ahora? Debo aparentar normalidad.
- ¿Dónde vas? –parece enojada.
- Prometí que iría a ver a tocar el piano a una chica.
- ¿Te has olvidado de qué día es hoy?
- Realmente lo he olvidado todo.
- Entonces Peter tenía razón. Rick espero que algún día me recuerdes. –parece triste.
- ¿Qué te ocurre? – pregunto preocupado.
- Nada. Márchate ya.
- Y-yo no sé lo que he hecho, pero lo siento. – Miro el reloj y me doy cuenta de que se hace tarde- Nos vemos luego – me despido.
Voy corriendo hasta llegar a una sala enorme e insonorizada. Está vacía. ¿Será el lugar correcto? Me acerco al escenario. Allí está Erika. Esta noche está deslumbrante, luce un bonito vestido corto.
- Llegas tarde. – Me reprocha, pero parece feliz. Creo que mi presencia le hace feliz.
- Lo siento. Estuve trabajando en construirme una identidad. Por favor, ¿podrías tocar para mí? – En ese momento sus manos empiezan a volar y a friccionar las cuerdas. Es tan suave esa melodía. Me hace sentir que mis pensamientos vuelan y me aleja de toda preocupación. Es increíble. Me relajo tanto que cierro los parpados.
- Despierta, dormilón – Se queda mirándome mientras se aguanta la risa.
- Fue preciosa. – Sonrío.
- Salgamos a dar una vuelta, tengo algo que enseñarte.
[…]
- ¿Ves el estanque? ¿Qué ves en el agua cristalina?
- Te veo a ti.
- Yo veo a dos personas que no somos ni tú, ni yo. Veo dos desconocidos que proyectan sus sombras, y esas sombras somos nosotros. Me gustaría saber que será de nosotros cuando recuperemos nuestros recuerdos.
- Si te soy sincero no sé lo que pasará, pero sí se quienes somos. – Le tomo de las manos, y le beso- ¿Querrías empezar una nueva vida junto a mí?
- No nos conocemos, pero sé que llegarás a ser alguien especial en mi nuevo.
- No sé qué era antes de todo esto, pero sí sé lo que quiero ser, y dónde quiero estar. Quiero ser yo, quiero estar junto a ti. Quiero que esta nueva oportunidad que tenemos la aprovechamos. Te quiero, y sé que te quiero porque así lo siento. Y es la primera vez que experimento ese sentimiento en esta nueva vida, así que me gustaría que perdurase para siempre.

- Será difícil para los dos, pero creo que podremos superarlo. –Me toma de la mano y sonríe mientras volvemos de camino a la residencia. Mientras regresamos veo una sombra apartada que nos sigue, logro saber que es Lily. Cuando la veo, sale corriendo. Al llegar a la habitación la veo preparando las maletas en silencio y sin mediar palabra. Caigo rendido de puro agotamiento, antes de poder hablar con ella.

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