miércoles, 11 de septiembre de 2013

Amnesia - Final

Amnesia - Final
El mundo de los sueños es como la partitura que nunca quieres acabar. Es tan perfecta. No sufres. Siempre eres el narrador de tu propia historia. Es tan placentero que no me importaría caer en un dulce letargo. A veces pienso que la muerte sería un amanecer sin nada que perder. – De repente noto como alguien me toca el brazo. Abro los ojos, y me sonríe. En ese momento recuerdo. Recuerdo a un niño que gemía. Una chica que le ofrecía la mano y compañía. Recuerdo las sonrisas. Vuelvo a cerrar los ojos. Al volver a abrirlos todo ha desaparecido, ¿qué habrá sido? Pienso que solo era un sueño, un extraño sueño. Voy a lavarme los dientes y me encuentro a Lily.
- Rick. Y-yo quería pedirte perdón. – Lily se levanto, y vino a abrazarme. – Quiero comprender como te sientes, pero solo quiero que sepas que aunque ahora lo creas, no quiero ser una extraña para ti. Somos- somos algo más.
- -Empiezo a recordar mi sueño. Aquella chica me sonreía. Se parecía a Lily. Estoy un poco confuso. Intento ser amable.- Lily, lo siento.
- Rick  e-r-e-s  i-d-i-o-t-a, ¿ahora por qué te disculpas? – se seca las lágrimas y me sonríe. Vayamos a clase.
Desayuno rápido. Me despido de la gata obesa –sus bigotes son muy lindos, y tiene un color pardo de terciopelo. Sus ojos grises, me hechizan.- Llego a Nolton, los pasillos del institutos siguen tan concurridos como siempre. Las clases no son más divertidas que las de ayer, pero me adapto con facilidad. Me he planteado tener una nueva identidad, y lo lograré. Erika no deja de mirarme en clase, el corazón parece que me va a estallar, vaya sufrimiento. Al salir –como siempre desde que empecé a tener memoria, el último-, allí está ella, de pié. Sonríe.
- Rick, ¿estamos muertos?
- E-eh, ¿por qué dices eso?
- Creo que somos un recuerdo vivo en la mente de otra persona. ¿No te das cuenta?
- ¿De qué? – Me está empezando a asustar, pero es tan guapa. Incluso así, es capaz de ponerme colorado.-
- Sí recuperamos nuestros recuerdos nunca volveré a ser la Erika que conoces, y tú tampoco serás el Rick que conozco. Volveremos a nuestras rutinas, e incluso el lazo afectivo que nos une quedará deshilachado. No somos más que lo que creamos, y no será eterno. Todo tiene caducidad. C-creo que he pensado que no quiero recuperar mis recuerdos.
- Erika siempre será Erika, y Rick siempre será Rick. No cambiaremos, lo prometo.
- N-no lo entiendes, Rick –se muestra molesta.-
- Lo siento.
- ¿Y ahora por qué pides disculpas?
- Quiero recuperar mis recuerdos, cueste lo que cueste.
- No será fácil. La gente está desapareciendo.
- Anoche, empecé a recordar. ¿Recuerdas a Lily? Creo que tenemos una conexión especial, aparecía en mis sueños.
- Muy bien, Rick. Haz lo que quieras.
Voy a mi habitación. Está vacía. Me preparo rápidamente un plato de pasta con tomate y queso, y me pongo a realizar la tarea. Al acabar me pongo a juguetear con el móvil. Taaantos contactos para tan poco recuerdos, ¿por qué tendría a tanta gente? Hay cosas de mi otro yo que no alcanzo a comprender. De repente mis ojos se quedan negros, vuelvo a quedarme dormido. Vuelve a ser un sueño placentero, y empiezo a recordar…
- Promételo Rick, siempre caminaremos juntos. – No tengo más de ocho años, ella tiene doce años. Estoy feliz, y le doy el meñique para cerrar el pacto. Ella me sonríe, y sale corriendo. Yo corro tras ella.


Vuelvo a despertar. Ya se ha hecho de noche y Lily aún no ha venido. Erika parece que sigue cabreada, no responde a mis mensajes. Empiezo a preocuparme. Salgo de la residencia a dar una vuelta, quizás el lago me ayude a refrescar mis ideas. Unas sombras me persiguen, echo a correr por las calles hasta quedarme exhausto y desorientado. Nunca he tenido buena orientación, vuelvo a recordar…
- ¿Quién te crees que eres tú? – Me veo con unos quince años. Entre la espada y la pared. Recibo un puñetazo que me echa hacia atrás.-
- Rick –vuelvo a recibir un puñetazo.-
- Me tomas el pelo, mocoso. –Me levanto y grito MI NOMBRE ES RICK.-
- Ya basta –se escucha una voz a los lejos- Meteros con alguien de vuestro tamaño.
- ¿Y tú quién eres? – Nadie aparece, y una piedra parece rodar-
- QUÉ OS MARCHÉIS –la táctica no es gran cosa, pero ha logrado ahuyentarlos-
- ¿Estás bien Rick?
- Lo siento Lily –me quedo mirándola. Es tal y como la recuerdo. Rubia, de ojos castaños y sonrisa de porcelana. Parece magullada.-
- ¿Recuerdas lo que dije?
- Caminaremos siempre juntos –entona a la misma vez.-
Vuelvo a recuperar la consciencia. ¿Qué ocurre? Estoy apresado.
- No te preocupes. No te pasará nada.
- Pero si estoy apresado de brazos y piernas.
- Pronto estarás libre.
- ¿Qué quieres decir?
- Hoy es luna llena, pronto lo comprobarás.
- ¿Por qué no te muestras?
- No sería conveniente.
- Por favor, esto no tiene sentido.
- No. No lo tiene, así que no lo busques.
La luna se alza gris y roja en el horizonte. Mi piel empieza a mutar, garras, colmillos. No entiendo nada. Me estoy transformando en una especie de monstruo. Rompo las cadenas, y cientos como yo salen al acecho.
- ¿Qué me habéis hecho?
- Somos liantropos, y nos alimentamos de recuerdos.
- ¿No querrás decir licántropos?
- No. Estamos en el umbral de la vida. Somos sombras, solo visibles en sueños. Nos alimentamos de recuerdos para seguir en este mundo.
- ¿Qué quieres decir?
- Trabajas en modo retardado. Si no te alimentas de recuerdos, mueres. Al morir todos tus recuerdos vuelven a tu otra persona, y los que has robado también.
- ¿Mi otra persona?
- Nunca has sentido que el sueño es algo más que un camino de rosas, es el medio por el cual desconectamos de la vida para renacer al día siguiente. Todos nosotros, todos. Estamos muertos.
Mis ojos quedan entumecidos, miro mis garras y empiezo a recordar…
- Rick, voy a la universidad. Algún día seré una gran doctora, por favor cuida de ti. No quiero que te pase nada en mi ausencia. – Me da un beso en la mejilla, y se despide.- Ahora empiezo a ver mi vida desde otra óptica, me veo graduado en el instituto Nolton, y apunto de licenciarme en Medicina también. Hacía tiempo que no veía a Lily, llevaba una rosa y un boleto. Embarcaba en el tren… De repente el tres sufre un descarrilamiento y las vías férreas ceden al terreno, el tren cae sobre el mar y se hunde. Muero ahogado.
- N- no lo entiendo. Si estoy muerto, ¿por qué aparezco en Nolton más joven? ¿Por qué Lily es mi compañera de habitación en la residencia? ¿Quién es Erika?
- Vivimos en el subconsciente de quiénes nos recuerdan, sorbiendo sus recuerdos, manipulándolos. Les hacemos vivir una ilusión, y a su vez es nuestra adicción. Queremos vivir Rick, no sabemos que hay más allá.
- Nada de esto es real. He vivido una mentira.
- Has vivido una segunda oportunidad.
- ¿Estás bromeando? Estoy haciendo daño a Lily, Erika… Por egoísmo propio, ¿qué clase de oportunidad es esa?
- Tú decides, ser una sombra a la luz de la luna y vivir una ilusión. O solo desaparecer. La amnesia es simplemente la muerte del cuerpo quién vaga en el vacío dejándonos sin uno solo de tus recuerdos.
- ¿Por qué estoy recordando?
- Quizás aún no hayas muerto. Todos nosotros somos las víctimas del accidente de tren, y en nuestro mundo somos los que padecemos Amnesia, incluida Erika. Nos vemos en un bucle en el que nuestra existencia depende de crear nuestro propio universo. Sí lo deseas, puedes regresar a tu mundo y conseguir vivir o simplemente desaparecer.
- Me arriesgaré –sonrío.-
- No lo hagas, Rick –se escucha a lo lejos.- Te quiero. –Era Erika, tenía la misma forma de sombra que yo.-
- Lo siento, pero no quiero vivir pensando que soy una sombra.
- ¿Te irás?
- Así es. Lo siento, hay alguien que me espera.
- Ni siquiera en este mundo tus recuerdos dejan de atormentarte.
- Espero que algún día me comprendas.
- Qué te vaya bien.
- ¿Qué has dicho?
- Vete ya, idiota –comienza a sollozar.-
- Lo siento, a todos…
[…]
- Tiene los pulmones encharcados, y una fractura en las costillas. Está en coma, y no da indicios de querer despertar. Es como si no albergará voluntad en él. Lo siento, ese es el parte.
- Gracias doctor.
- ¿Vas a pasar la noche aquí? Toma ten un café. Buenas noches.
[…]
- Lily, ¿has estado velándome? Tu voz, siempre he sentido como si me diera fuerzas.
- ¿HAS DESPERTADO?
- Te has quedado dormida, pero estoy contigo. A tú lado.
- ¿Nada de esto es real?
- ¿Por qué no iba a serlo? Me siento vivo, dispuesto a caminar junto a ti. El sueño no es más que el preámbulo de la vida, y tú eres mi vida.
- Te echaba de menos.
- Recuerdo tu beso en la mejilla como si fuera reciente. Al despertar no recordaré nada de lo que dije, desapareceré. Pero mi otro yo vivirá, por favor recuérdame. Recuerda este sueño como mi voluntad de vivir, mi voluntad de caminar junto a ti.

- Lo haré. – En ese momento me siento feliz, y comienzo a desvanecerme. Mi otro yo abrió los ojos. Jamás sabrá quién fui yo, lo que viví, pero yo estaré siempre velándolo. Cada sueño será como un renacer, pues la vida no es otra cosa que el logro de un sueño tras otro.

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