lunes, 3 de diciembre de 2012

Recuerdos


Recuerdos

Estamos hechos de recuerdos… son nuestra esencia para vivir, pero, no podemos vivir exclusivamente de ellos. Vestigios del pasado que nos adormecen… presente incierto, futuro aún por predecir, ¿quién no observa las estrellas? Lo más antiguo de cuánto nos rodea, y sin embargo nuestras suposiciones son solo conjeturas enmascaradas en un saber que consideramos verídico. Es real, ¡quién sabe! Todo conocimiento es un pacto filantrópico de la sociedad para definir algo que resulta evidente. ¿Quién otorga esa evidencia? ¿Hechos constatados? Conjeturas hacia lo que escapa de nuestra comprensión.




Quisiera levantar la mirada hacia el infinito, retomar mis memorias por dónde las dejé… No tengo consciencia más que de cuanto se me ha impuesto. Miro hacia atrás, y aún a día de hoy recuerdo la primera vez que fui capaz de recordar, de crear recuerdos… la primera vez que fui yo, la primera vez que me sentí vivo. Tenía tres años, y me encontraba bajando las impolutas escaleras de mármol de mi primera casa, para jugar con el triciclo en un bajo cuya solería estaba en obra. En ese momento es como si mi vida comenzara a latir… no recordaba dónde estaba, no sabía quién era… pero a partir de ese instante empecé a confeccionar mi vida, ser el instructor de mis cimientos.

Son recuerdos que te dejan marcados… pues es la primera vez que empecé a pensar por mí mismo. No hablaré de mi vida, pues los siguientes recuerdos que poseo se sumergen en la estratosfera de lo privado. Siempre hay un antes y un después, un modo de percibir la vida, de aprender, de avanzar… Me preguntan ¿qué es la vida? Personas que han sufrido, personas que son felices y personas cuya egolatría es tal, que la ceguera de un ciego le sería curada a su lado. Mi desconocimiento es profundo, solo puedo aventurarme a establecer una interpretación ante el conjunto de abstracciones evidentes. Somos peleles guiados por una línea que denominamos destino hasta el fin de nuestros días. Puedes creer o no en su existencia, eso es algo que queda a criterio del iluso.

Siento que puedo plasmar en palabras hojas de papel que desaparecen en el lozano mundo imperfecto de mi imaginación. Llegará un día en el que los recuerdos sean la materialización de un pasado que siempre estará con nosotros, dotándonos de madurez a cada paso, convirtiendo el presente en riqueza y el futuro en esperanzador.


No hay comentarios:

Publicar un comentario