jueves, 13 de diciembre de 2012

Iniciación a Juego de Tronos


Iniciación a Juego de Tronos

Dada la experiencia gratificante que me aportó la visualización de la adaptación de las novela de George R.R. Martin a la archiconocida serie de “Juego de tronos”, y mi reciente aficción por sus novelas, realizaré una serie de pautas básicas para la profundización en la lectura de esta saga, además de una pequeña reseña personal.


La obra “Juego de Tronos” de George R.R. Martin correspondiente a la saga “Cantar de Hielo y Fuego” publicada en 1996 presenta un género épico enmarcado en un mundo fantástico dónde las estaciones pueden durar decenios, con una imponente geografía confinadas en una especie de franja territorial denominada como Westeros, conformada por las siguientes regiones con sus respectivas casas de poder:

a)   El norte. Región que separa el inhóspito muro helado e Invernalia, es el hogar de la casa Stark, una gran tierra fría y húmeda con nevadas abundantes. El lema de la casa que gobierna estos territorios es “Se acerca el invierno” y su emblema un lobo huargo. Su linaje se remonta a Torrhen Stark y Brandon el Constructor, reconocidos antiguos reyes del invierno.

b)   Valle del Arryn. Aislado del continente y situado en bastas montañas impenetrables, presenta un clima templado y abundante lava volcánica.

c)   Riverlands. Esta tierra posee inviernos suaves y veranos tibios.

d)   Westerlands. Dominio de los acaudalados Lannister. Tierras ricas en metales preciosos. El lema de la casa Lannister es “Oye mi rugido”, aunque en la serie y la novela suelen identificarse con el siguiente lema “Un Lannister siempre paga sus deudas.” Su emblema es un león de oro sobre un fondo carmesí. Son una casa que mira por sus intereses y ansias de poder, en la guerra apoyaron al rey Aerys, pero cuando se volvieron las tornas Jaime Lannister lo asesinó adquiriendo el nombre del “matarreyes.”

e)   Islas del hierro. Pequeño grupos de islas gobernadas por la casa Greyjoy. Son territorios poco fértiles y rocosos. Su economía está vinculada al saqueo y las rapiñas de territorios colindantes.

f)   Crownlands. Es una tierra tibia, cuya principal ciudad es desembarco del rey, lugar donde se aloja la corona y su corte.

g)   Stromlands. Son tierras pantanosas gobernadas por la casa Baratheon, y en dónde abundan las tormentas y las lluvias. La Casa Baratheon cuyo lema es “Nuestra es la furia”, y su fundador fue el bastardo Orys Baratheon, hermano de Aegon el Dragón. Su emblema es un venado coronado, negro sobre oro.

h)   The reach. Es una de las tierras más fértiles, gobernada por la casa de los Tully cuyo lema era: “Familia, deber, honor.”

i)    Dorne. Región desértica y de escasa densidad de población regida por la casa Martell, cuyo lema es “Nunca doblegado, nunca roto.”

Fuera de Westeros, y dónde se desarrolla principalmente la trama concerniente a Daenarys se  encuentra el inmenso continente de Essos dónde existen ciudades libres que se autogestionan sin el mando del trono del hierro, cuyas oligarquías están compuestas por ricos comerciantes y magos. En la región más oriental de este continente se encuentra el territorio de los Dothrakis. Especie de tribu nómada gobernada mediante un regido sistema militar y de méritos que asemeja al empleado por la Antigua Esparta en la civilización griega, salvando las distancias, ya que parece que sus actividades son plenamente bélicas.

En este contexto, el derrocamiento de Aerys II ‘el loco’ implicó que la casa Baratheon en alianza matrimonial con los Lannister tomara el poder sobre todos los reinos de Westeros. Las intrigas de poder, el ansia de los Lannister provocará una serie de circunstancias que propiciaran el alzamiento de distintos estándares que pretenderán someter todo el continente bajo un único mando; mientras en el lejano Essos los últimos Targaryen intentaran recuperar lo que les fue arrebatado.

Por si no hubiera bastante, en el norte, más arriba del muro se está gestando una amenaza que pretende hacerse con el control de Westeros y quizás todo el mundo conocido. Un rey desterrado que ha logado reunir en torno a su causa a los salvajes, junto a una amenaza de antaño que espera la llegada del invierno para resurgir.

 Los libros son relatados, a menos por dónde llevo leído, por medio de diálogos complejos y de fácil lectura, que amenizan el tiempo que les dedicas y te ofrecen información sobre las pretensiones de cada personaje, su contexto psicológico y el fin, enmarcado en distintos arcos narrativos vinculados a los protagonistas. En un principio no se tiene muy claro que ejerce el papel relevante en esta historia, y esa precisamente es la intriga que logra tenerte en vilo, y querer saber más del maravilloso mundo plasmado con mimo y delicadeza.

En cuanto a la serie, de la cual han emitido ya dos temporadas en castellano, la historia se centra más en el transcurso de los personajes que en los acontecimientos bélicos propiamente descritos. Encontramos fragmentos de inmensa fidelidad al libro, aunque se ha adoptado una tendencia por introducir desvaríos eróticos a los que se les da mayor énfasis, quizás con objeto de realizar la atracción de un público joven, y menos habituado a la lectura de estas obras. El papel de los actores es sencillamente genial, destacando una vez más el topicazo de Sean Bean que lleva más de 20 muertes en taquilla, combinado con unos paisajes impresionantes, maravillosos.

También recrea con perfección un mundo fantástico, tangible en cierto modo, y creíble. Dentro de un folklore de tintes del Medievo europeo, quizás con buenos tintes británicos, se encuentra un importante y laborioso trabajo sobre el trasfondo cultural. Destacamos leyendas como:

“Fantasmas muy antiguos, de antes de Aegon el Dragón, los 79 desertores que se fugaron para convertirse en bandidos. Uno era el hijo menor de Lord Ryswell, pero el propio Lord Ryswell los devolvió al Fuerte de la Noche. El Lord Comandante hizo excavar agujeros en la cima del Muro, metió dentro a los desertores y los encerró vivos en el hielo. Tienen lanzas y cuernos, y todos miran hacia el norte. Los llaman los setenta y nueve centinelas. En vida abandonaron sus puestos, de manera que muertos montan guardia eternamente.”

Recomiendo para un primer contacto, leer la obra, ya que en ciertos aspectos ver la serie podría suponerte un spoiler sin precedentes sobre todo en el final del primer libro. Una vez entráis en un primer contacto, quedaréis atrapados por las redes de Cantar de Hielo y fuego, no me cabe duda de que, al menos las tres primeras novelas de calidad inmensurable y no tanto a partir de la cuarta dónde se intenta exprimir la historia bajo cuestiones ya meramente lucrativas, quedaran grabadas dentro de vosotros logrando la recreación en vuestras mentes de un mundo fantástico equiparable en magnitud a Tolkien.



No hay comentarios:

Publicar un comentario