jueves, 13 de diciembre de 2012

El Capitán Barbudo y otras historias…


El Capitán Barbudo y otras historias…

1# El Capitán Barbudo

¡Oh, viejo capitán barbudo! Con tan sieso y valeroso navío cruza por ventura cuanto mar ha sido conocido. Olas de calibre superior caen rendidas a tus pies, y ni el mismísimo Poseidón logra doblegar tu gallardía. Viento en popa y a todo remo, solo un cañón guía tu defensa, más es el más temido de todo océano conocido. Tus largas y platinas barbas brillan con tesón en la lejanía, como la señal imperecedera de la muerte, causando pavor sobre todo buque que logré perderse en tus inmensidades.


Tan testarudo y rudo aparenta ser, que nadie sabe de su verdadero tesoro. Cada noche miles de presas son arrojadas en ofrenda a la mar, y una figura esbelta y celestial, vestida con matices blancos y adornados con la celeridad y profana belleza, emerge sobre un manantial de aguas cristalinas en cuyo cofre guardan su tesoro más preciado, un corazón de hierro y ceniza que descansa por siempre en el fondo del mar. Errante, queda su alma expuesta al más impetuoso destino, bagaje de cielos, recorridos de la mar.

Barcos, fragatas y buques avanzan en tiempos bélicos para conquistar cuatro palmos de tierra, y ejercer control efímero sobre la firme mar que le brinda comunicación. Todos unidos bajo un único lema, acabar con el capitán barbudo. Alzadas las banderas, la cacería dio pie… la mar abrazó un rico almuerzo, y el viejo capitán magullado y herido torno a espectral. Desde entonces se dice que su alma se materializó en una vieja carabela que navega errante, en busca de su corazón.

2# Vamos a colorear el mundo

El frío gris, agreste y sin vida, avanza hacia el horizonte dando comienzo al ocaso de un nuevo día. A lo lejos de las montañas emerge una resplandeciente cima tan blanca y liviana como la nieve. Sobre ella lo que parece ser una figura esbelta, se eleva, adquiere la sintonía del despertar de un nuevo mundo.

Entre la nebulosa tempestuosa de la espesura verdosa que enciende el lucero dorado que da acceso al fructuoso campo de marrones turbulentos, ¡Oh cielo mío, por qué tu color azul es tan esperanzador!

Virulentos dorados, platinos y purpuras ríos recorren aquel paisaje, lleno de amarillos que tornan el amanecer y cálidos rojizos, templanza de habidos y valerosos tiempos de cuyo vestigio tan solo se conserva una leve llama, tan pequeña que su templanza torna a fatuo.

En medio de la nada el negro vaticina el fin de un ciclo que torna a infinito. En esta parte del mundo, el tiempo deja de existir… toda torna a un sueño maravilloso, ávido de sorpresas y elucubraciones de variopintas historias.

Un despertar cálido, que torna a anaranjado, se lanza a un vacío de sueños que dan inicio a una estación comprometida. La realidad desdibuja el perfil de un gélido gris que avanza con templanza hacia el horizonte.

3 # Sobre Dioses…

Alzada, en vertiginosa cumbre, majestuosa es la torre de quienes dibujan todo cuanto pueda existir en este mundo. No tienen forma, y su origen es desconocido… Sobre sus manos brotan dulces semillas de cuyo fruto emergerán bellos parajes que se habrán de poblar. En ellos imaginan todo cuanto querían ser, dando vida a cada palmo de tierra e incluso escribiendo con templanza cuanto de devenir traerá.

No son dioses, solo pintores que intentan concebir cuanto de belleza contiene el mundo. Pasaran los siglos, y su arte tornará de formas armoniosas a conceptos abstractos basados en sentimientos propios y estilos variopintos.

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