lunes, 26 de noviembre de 2012

La Gata


La Gata

Felina indomable que atormenta mis atardeceres, ¿dónde estás? Suave y aviesa, de tez simplona y mirada pujante, ¿qué quieres de mí? Tus miradas son oportunas, tus regocijos puntuales, más el terror que causa tu presencia es inmensurable, ¿de dónde vienes? Ronroneas como el cielo blanquecino que torna a tempestad, ¿qué deseas?

Cuentan la leyenda que existe, un mundo gatuno, un mundo prohibido para los humanos. Me gustaría acompañarte, pero temo por mi vida. No son gratas las experiencias que llegan desde el uno y el otro lado, y tan poco es grato mi porvenir.

Estás en mi hogar, un humilde y cómodo regocijo de ideas que pululan en un sentido incierto. Quieres quedarte, pero no debes, más mi presencia solo te traería disgustos. Vienes de un mundo mágico del cuál obvio su existencia, y deseas un cuenco de comida que escasea bajo mis peldaños.


En un pueblo con mar, una noche después de un concierto. Tú reinabas en la barra del único bar que veíamos abierto. […] Solo canto si me demuestras que es verde la luz de tus ojos de gata.


Dedicatoria a Rocío Delliciosa, una ardilla voladora con una gata que es la personificación de la risa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario