martes, 23 de octubre de 2012

Ciudad Fantasía

¿Qué pasaría si la dicotomia entre lo irreal y lo real desapareciera? Ciudad Fantasía es una metrópoli única dónde irá a acontecer una serie de situaciones fantásticas enmarcadas en un romance poco común. Asesinatos, agendas, mafias, fantasmas... nos sumergirán en una situación apocalíptica  donde nuestros protagonistas tendrán que desenvolverse por medio del afecto, la locura y el amor, cubriéndonos de actos plenamente humanos frente a un antagonista común, el príncipe.

Quisiera reseñar que es la primera obra escrita por mí en la cuál he puesto todo el esmero literario del que soy precursor. Dentro de un marco de intrigas filosóficas, veréis una acción rápida dónde me ciño más en aspectos psicológicos y humanos que dan veracidad y facilidad de acción, que en los aspectos puramente descriptivos.

Es una obra temprana, no exenta de modificaciones. Actualmente tan solo llevo 24 páginas escritas, entorno a unos 5 capítulos de la obra, por lo que espero que tengan paciencia y comprensión, ante la situación de encrucijada que me encuentra debido a mi vida personal. Espero poder ampliarla muchísimo más. 

Os dejo un fragmento de la obra:

"Ciudad fantasía era un hervidero de lúgubres calles, dónde la decadencia brindaba futuro a la corrupción, y la proliferación de rateros. Pingüinos con frac surcaban la metrópoli, mientras los habitantes padecían un estado de cuasi desesperación. Aquella noche, la luz era tenue, dejando que las sombras tornaran a enormes manchas siniestras que entristecían la atmósfera. El sonido incesante de la lluvia golpeaba fugaz sobre una acera desolada. La oscuridad desdibujaba el rostro de un joven pálido, probablemente de carácter enfermizo, y moreno, cuyos ojos penetraban sobre una botella de ron a medio vaciar que le otorgaba una leve llama antes de la desesperación. Maldecía de forma incesante su suerte, mientras la gente lo miraba con desdén, haciendo muecas de desprecio. Segundos después cayó exhausto, exhalando lo que serían sus últimos momentos de vida.

La muerte de aquel joven fue contemplada con estupor. La gente andaba como patos sobre un estanque repleto de peces. Al llegar la ambulancia, el forense contempló que una bala del calibre 43 le había perforado el pecho. Como otro de tantos rateros sin identidad fue embalsamado y arrojado a una fosa común, dónde otros antes que él habían experimentado la tiranía del abandono."


Gracias por su atenta lectura:


Att//: El director del blog

No hay comentarios:

Publicar un comentario